PRIMARIAS EN EL PSOE

Voces del sector "susanista" califican a Gil como una "figura política amortizada"

El socialista Pablo Núñez, candidato a la Secretaría General del partido en 2015, advierte de la "profunda" división del partido.

El socialista Pablo Núñez/ C.A./ARCHIVO
El socialista Pablo Núñez/ C.A./ARCHIVO

Los equilibrios internos en el PSOE de Ceuta mantienen sus desajustes. La decisión adoptada por el sindicalista Antonio Gil de apoyar la candidatura del “sanchista” Manuel Hernández a las primarias del partido no ha resultado bálsamo suficiente.

Gil, afín a la candidatura de Patxi López durante el pasado proceso de primarias, ha protagonizado un acercamiento a los “sanchistas” que no ha hecho más que animar las críticas de los socialistas afectos a la andaluza Susana Sánchez.

El PSOE de Ceuta acaba de abrir el proceso que se cerrará a mediados de septiembre con la celebración del congreso regional. Antes, el 2 de julio, la votación de los militantes servirá para elegir a quien será su próximo secretario general. Mientras tanto, las diferencias en el seno del partido no se ocultan.

“Gil puede hacer muchas aportaciones, pero me temo que se trata de una figura política amortizada”, ha criticado Pablo Núñez, el socialista que disputó a Hernández la Secretaría General del partido en las primarias de 2015.

Núñez ha descartado volver a concurrir a las primarias ya en marcha, aunque ha subrayado su intención de mantener un compromiso activo con el partido en el futuro.

El socialista no ha ocultado sus reticencias hacia la gestión de Hernández al frente del PSOE ceutí y, en particular, en lo que respecta a la incorporación de nuevos militantes autorizada en los últimos meses. “Dudo de esa afiliación masiva de personas que acuden al partido con un interés muy concreto, legítimo en todo caso, pero que distorsiona lo que el PSOE”, advierte.

Núñez ha mostrado su escepticismo acerca de un entendimiento futuro entre las distintas corrientes que hoy conviven en el partido. “Hoy el PSOE está profundamente dividido, más por cuestiones de compañerismo que ideológicas, lo cual tampoco es que sea algo nuevo”, concluye el socialista.