Viernes. 18.08.2017 |
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Ceuta Actualidad

Llamada desesperada

Tengo una hija con una discapacidad y terminando 4º de la ESO, con adaptaciones curriculares en algunas asignaturas, sacando muy buenas notas. Ya tiene la etiqueta puesta, ya tiene una cruz, un asterisco. Todos los días va al instituto temerosa de que alguien se meta con ella porque es diferente.

Llamada desesperada

Estoy confundida, estoy agotada. Llevo ya tanto tiempo buscando que me he perdido. No sé que hacer. No encuentro ningún camino.

No sé cómo afrontar este problema.

Tengo una hija con una discapacidad y terminando 4º de la ESO, con adaptaciones curriculares en algunas asignaturas, sacando muy buenas notas. Ya tiene la etiqueta puesta, ya tiene una cruz, un asterisco.

Todos los días va al instituto temerosa de que alguien se meta con ella porque es diferente. En realidad, a veces es así pero la mayoría no lo hacen.

No le gusta la gente pues piensa que todos están contra ella y se ríen de ello, pero también tengo que decir que está rodeada de muy buenos profesionales que intentar evitar estas situaciones cuando pueden.

Ahora me veo con el problema ¿qué hago con ella el año que viene? Si la cambio de centro, ¿se adaptará? Ella necesita su tiempo pero nada espera.

Está nerviosa, no quiere cambiar, pero hacer bachillerato sin ninguna ayuda es muy difícil, muy difícil. Pero no hay nada más que le atraiga pues tenemos muy pocas ofertas educativas aquí donde vivimos.

Simplemente quiero que tenga el campo más amplio para elegir. No pretendo que haga una carrera universitaria, simplemente que pueda elegir más tarde, no importa la edad, pero que escoja algo que le guste, ya que no pudo hacerlo cuando nació, con esa “mochila de problemas” en sus espaldas.

Gastamos dinero para muchas cosas, para que otros estén mejor ¿y para estos niños y niñas? ¿No tienen también derechos?

No nos damos cuenta de que existe un hueco educativo en nuestro sistema. Le ayudamos hasta los 16 años, y después ¿qué hacemos con ellos? ¿Dónde está la integración? ¿Ya no hay más integración? ¿Dónde los metemos?

Estos niños y niñas están abocados a depender toda su vida del estado. ¿Por qué no hacemos que se hagan independientes y que se sientan ciudadanos con todos sus derechos igual que tú y yo? Necesitan que lo encaminen y necesitan de profesionales para ello, y los hay muy buenos, con ganas de trabajar. Hay que darles una oportunidad. Hay que ayudarlos.

Ayudamos a inmigrantes, ayudamos a personas con delitos a reinsertarse en la sociedad, ayudamos con becas a estudiantes…y a estos niños y niñas ¿quién les ayuda?

No quiero decir con esto que todas estas ayudas sociales no estén bien, pero ellos también quieren esta ayuda. Necesitan completar su formación.

¿Por qué no hay ciclos formativos de grado medio y superiores adaptados? Y por qué no ¿un bachillerato? Se tendría que estudiar como acreditar los estudios de ese alumnado con necesidades educativas especiales y que se les posibilite acceder a esos estudios.

Siempre van a tener limitaciones, pero de esa forma les estamos dando una oportunidad. Ellos también pueden elegir.

Me gustaría que todo esto cambiara, que nos concienciáramos de que tenemos que cubrir todos esos huecos que nuestro gobierno actual y anterior nunca ha llenado y se está haciendo cada vez más grande.

Es injusto, muy injusto, querer estudiar, querer aprender, abrirles los ojos con la inocencia que estos niños tienen… y no poder optar a una mejor calidad de vida sin ponerles más piedras en su camino. Quieren vivir con dignidad lo más que se pueda.

Después de todas las limitaciones que tienen ¿vamos a ponerles más murallas que saltar? Perdonen mi “mala” apología pero es que ahora todos quieren ayudar, y para estos chicos y chicas ¿dónde está esa ayuda?

Nunca ponemos fáciles los caminos. Si ya es difícil ser joven en este tiempo tan competitivo ¿qué va a pasar con estos jóvenes que nunca van a poder competir? ¿Y el derecho de la igualdad?

Por lo menos vamos a darles las herramientas necesarias para que puedan avanzar, una orientación… un brazo “amigo” que los ayude y nos ayude a los padres a avanzar con un abanico más amplio de posibilidades.

Llamada desesperada