El rugido rosa que abraza la vida
El 19 de octubre, para muchas personas, no es un día más. Es el día de recordar que siguen vivas y de no olvidar a quienes no pudieron sobrevivir a un cáncer de mama. Pero con todo, hay que agradecer a quien apoya en ese duro camino que supone esta patología. Por ello, ACMUMA y la Asociación Española Contra el Cáncer se han reunido en la Plaza de África para celebrar la vida y el apoyo del Motoclub Ceuta ADVT para visibilizar esta enfermedad. Sus motos han rugido por ellas.
Globos, pañuelos, camisetas rosas para no olvidar el resto del año que el cáncer de mama sigue matando, que sigue mutilando y que el diagnóstico precoz es vital.
Gema Sánchez, paciente oncológica, ha sido la voz, emocionada, encargada de agradecer, leyendo unos versos, bajo una azalea con flores de color rosa:
Quisiera esta mañana de octubre con pocas palabras expresar lo que el corazón de ACMUMA siente: No puedo darte soluciones para todos los problemas de la vida,
Ni tengo respuestas para tus dudas o temores, pero puedo escucharte y compartirlo contigo. No puedo cambiar tu pasado ni tu futuro. Pero cuando me necesites estaré junto a ti. No puedo evitar que tropieces, solamente puedo ofrecerte mi mano para que te sujetes y no caigas. Podemos reír hasta llorar, llorar hasta sanar.
Ser un hogar que siempre te vuelve a abrazar. ACMUMA es un regalo único, un lazo que une corazones. Nos acompañan en cada paso, compartiendo risas, sueños y momentos inolvidables. En ella confío lo que el mundo no sabe, mi miedo más hondo y todas mis verdades. Y tú, con tus manos, tejidas de estrellas, lo transformas todo en cosas más bellas.
Dame la mano y danzaremos; dame la mano y me amarás como una sola flor seremos, como una flor, y nada más...
No te rindas que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, vivir la vida y aceptar el reto, recuperar la risa, ensayar el canto, bajar la guardia y extender las manos, desplegar las alas e intentar de nuevo, celebrar la vida y retomar el vuelo.