Antonia Palomo, Premio Maite Alascio por una vida dedicada a la igualdad y la protección de menores

Toñi Palomo

El Premio Maite Alascio reconoce este año la trayectoria de Antonia Palomo, una figura clave en la protección de menores en Ceuta y referente en la defensa de la igualdad y el servicio público

Antonia Palomo ha sido distinguida con el Premio Maite Alascio, un reconocimiento que pone el foco en una trayectoria marcada por el compromiso social, la defensa de la igualdad y una vocación de servicio que ha guiado toda su vida profesional y personal.

Una carrera ligada a la protección de menores

Formada en Magisterio, Palomo accedió en 1987 a una plaza como educadora en el Ministerio de Justicia tras dos años de preparación. Con la creación del Ministerio de Asuntos Sociales, un año después, orientó su labor hacia la atención y protección de menores, un ámbito en el que ha desarrollado la mayor parte de su carrera.

En 1999, con el traspaso de competencias a la Ciudad de Ceuta, decidió continuar en el mismo camino. Tres años más tarde accedió por promoción interna a la jefatura del Área de Menores, responsabilidad que mantiene desde 2002. Su trabajo la ha convertido en un referente dentro y fuera de Ceuta en materia de protección infantil.

Presencia en la vida política ceutí

Su compromiso con lo público también la llevó a asumir responsabilidades políticas. Entre 2000 y 2007 fue secretaria general del PSOE de Ceuta, un periodo especialmente complejo para la organización y en el que su liderazgo destacó en un contexto poco habitual para mujeres en primera línea. En 2009 recibió el Premio María de Eza a la Mujer Ceutí del Año. Su reciente elección como presidenta de la nueva Ejecutiva socialista supone su regreso a la dirección del partido tras 18 años.

Reconocimiento a una trayectoria y a una forma de estar

Más allá de los cargos, quienes la conocen destacan su cercanía y su papel como apoyo fundamental para su familia. Casada desde 1989 con Pedro Pablo, ha mantenido siempre un equilibrio entre su intensa dedicación profesional y su vida personal, donde la generosidad y el compromiso también han sido constantes.

El Premio Maite Alascio distingue a personas que han contribuido de manera destacada al ámbito social y a la promoción de la mujer. En el caso de Antonia Palomo, el galardón reconoce no solo su trabajo, sino una manera de entender el servicio público basada en la coherencia, la igualdad y la defensa de quienes más lo necesitan.

Hace casi dos décadas, en una entrevista, expresó cómo le gustaría ser recordada: “como una luchadora incansable por mi ciudad”. El reconocimiento que ahora recibe confirma que esa imagen ha quedado grabada en la memoria colectiva de Ceuta.