Actualidad

EJÉRCITO

Una cuestión de precisión

OLYMPUS DIGITAL CAMERA
photo_camera Comprobaciones en la zona de control/M.G.

La Comandancia General de Ceuta organiza una competición de tiradores tácticos de precisión. Los tres mejores profesionales pasarán al campeonato nacional, donde deberán enfrentarse a unas pruebas de un nivel elevadísimo.

La Comandancia General de Ceuta ha organizado esta semana una serie de pruebas para tiradores tácticos de precisión, tanto con armas cortas como largas. Han participado expertos de las unidades que componen la guarnición de Ceuta. Todos ellos han sido seleccionados previamente y cuentan con las máximas garantías.

Se han celebrado en las instalaciones militares del Serrallo, de La Legión, y Ceuta Actualidad ha tenido acceso en exclusiva a las mismas. Los tiradores han participado equipados con munición no de instrucción, y con el Cetme L, no con otro tipo de armas. Además, no contaban con miras telescópicas. Normalmente, cuando se realizan disparos de altísima precisión se precisan dos personas: el tirador y un observador, de forma que antes del disparo se intercambian datos como la velocidad y dirección del viento, ángulos, distancia y también el ángulo de la caída de la trayectoria del proyectil si se tiene en cuenta el espacio que media entre al tirador de élite y el blanco, que incluso puede ser móvil. Esto añade un margen aún mayor de la necesaria precisión.

Todas las acciones que se ejercen requieren el máximo control de las circunstancias en las efectúan los disparos por parte de los especialistas.

En primer lugar, la condiciones en las que se efectúan los disparos han de ser las mismas paran todos los participantes, de forma que jueces imparciales –reputados expertos- verifican las condiciones de los disparadores. Cada tirador sabe muy bien cómo se comporta su arma, de forma que las llegan a modificar –siempre bajo la supervisión y autorización de los mandos- para adecuarlas a su propio estilo de tiro.

Hay condiciones en las que los tiradores disparan mejor bajo las modificaciones que incorporan a sus armas, pero en todo caso, aquí se verifican las mismas de forma que nadie pueda tener ventaja. También los expertos que actúan junto a cada tirador verifican, por supuesto, que las armas estén en condiciones perfectas para su uso, de manera que se eliminan riesgos.

Los jueces se encuentran justo al lado de cada uno de los tiradores de élite y se encargan de que todo transcurra de forma correcta.

Ante la competición

En los minutos iniciales antes de la competición –no hay que olvidar que al fin y al cabo es una prueba deportiva- tienen unos minutos, aproximadamente cinco, en los que tienen libertad total para efectuar disparos sobre los blancos. Ésto contribuye a calentar el arma y actúan sin límite de munición. “Como ellos quieran”, explican los expertos.

De esta forma se relajan y se preparan. Cinco minutos antes de que empiece la competición en sí, los expertos tiradores se dedican a, como explica un mando, “sus manías”, siempre dicho en el buen sentido y con el máximo respeto.

Algunos realizan ejercicios de respiración, de concentración, otros tienen sus propios amuletos de la suerte, hacen estiramientos… “Son fórmulas que utilizan los tiradores para prepararse ante un ejercicio de máxima precisión”, explican los expertos.

Los ejercicios se realizan de rodillas, tendidos y de pie. Son las tres posiciones que determinan la competición y sólo cuentan con la posibilidad de diez disparos. Estamos hablando de armas largas. Durante la semana se han hecho también competiciones de armas cortas en las que se incluye la velocidad de respuesta.

Siempre que concluye el ejercicio, otros expertos examinan las armas que han sido utilizadas con el objeto de que nunca se pueda producir el hecho de que alguna quede aún cargada, bien por olvido –lo más raro, puesto que los tiradores son más que conscientes de lo que hacen- como por obstrucciones que pudieran tener lugar en las armas.

Finalmente, un equipo de control examina los blancos sobre los que se han hecho los disparos y dictaminan quiénes han sido los ganadores de la competición.

Son personas que actúan de forma extremadamente profesional y a las que no les gusta que se hable de ellos. Compiten, tratan de sacar lo mejor de sí en unas circunstancias de profesionalidad extrema  y siguen con su día a día.

Comentarios