Obras urgentes en el puente de Juan XXIII: la pasarela no resiste más temporales
La Ciudad de Ceuta acometerá obras de urgencia en la pasarela de Juan XXIII para reforzar cimientos, proteger la estructura del oleaje y habilitar pasos provisionales mientras duren los trabajos
La pasarela peatonal de Juan XXIII, esa que muchos vecinos cruzan casi sin pensarlo para bajar al paseo marítimo o a la playa, ha dicho basta. Los temporales de las últimas semanas han terminado de rematar unos daños que ya venían de lejos, y la Ciudad Autónoma ha decidido pisar el acelerador: habrá obras de urgencia.
El Gobierno local ya ha movido ficha y ha pedido a Costas y Carreteras los permisos necesarios para intervenir cuanto antes. Sin esa autorización, nada puede empezar, pero la intención es clara: no dejar que la estructura siga deteriorándose porque es un elemento que se encuentra muy expuesto a los elementos, sobre todo al marítimo.
Qué se va a hacer realmente
El proyecto no es menor. La actuación prevista es una especie de “puesta a punto total” de la pasarela, desde los cimientos hasta los acabados. Y aunque el lenguaje técnico pueda sonar a otro planeta, lo que viene a significar es que la estructura necesita una rehabilitación profunda para seguir siendo segura.
Antes de tocar nada: preparar el terreno
La obra arrancará con lo básico: vallado, limpieza, nivelación y todo el despliegue logístico que implica montar un pequeño campamento de obra. Oficinas, zonas de acopio, accesos diferenciados para maquinaria y trabajadores… lo habitual cuando una infraestructura entra en quirófano.
El problema de fondo: los cimientos
La cimentación es el punto crítico. El mar ha ido castigando los apoyos de la pasarela y ahora toca reforzarlos. Para eso se prevé:
- Estudiar las grietas y apuntalar la estructura.
- Construir una defensa marítima con escollera o piezas de hormigón que protejan la base.
- Reparar y consolidar los estribos dañados.
- Volver a poner la pasarela “en carga” una vez reforzada.
Todo esto requiere el visto bueno de Costas, ya que parte de la actuación se hace sobre dominio público marítimo-terrestre.
Reparaciones estructurales: cirugía mayor
La rehabilitación incluye hidrodemolición —chorros de agua a ultra alta presión para demoler o retirar hormigón de manera selectiva—; regeneración de superficies, pasivado de armaduras —proceso químico o de recubrimiento que crea una capa protectora sobre el acero del hormigón armado, evitando la corrosión causada por humedad y dióxido de carbono—; y otras técnicas para devolverle al puente su capacidad de carga. El proyecto técnico detallará cada paso, siguiendo el Código Estructural vigente.
Protección a futuro
No se trata solo de arreglar lo roto, sino de evitar que vuelva a pasar. Por eso se aplicarán tratamientos anticorrosión, hidrofugados, refuerzos con fibras de carbono, pinturas epoxi y sistemas de protección del hormigón. Todo ello quedará recogido en un plan de conservación que marcará cómo mantener la estructura en buen estado.
Y mientras tanto, ¿cómo cruzarán los vecinos?
Aquí viene uno de los puntos más sensibles. La pasarela quedará inutilizada durante las obras, y el paso alternativo más cercano está a más de 600 metros. Para no aislar a la barriada, se habilitará:
- La escalera exterior que hoy está clausurada.
- Una pasarela provisional para cruzar la N-352 mientras duren los trabajos.
Cuánto costará y cuánto tardará
Presupuesto: 1.969.505 euros.
Plazo estimado: 6 meses.
Si todo va según lo previsto y los permisos llegan a tiempo, Juan XXIII podría recuperar su pasarela antes de que termine el año. Hasta entonces, tocará convivir con obras, desvíos y maquinaria, pero también con la idea de que, por fin, se actúa sobre una infraestructura que llevaba demasiado tiempo pidiendo auxilio.