Los pantanos casi llenos: la lluvia deja por fin una buena noticia en Ceuta
Las intensas lluvias de diciembre, enero y este arranque de febrero han llenado los pantanos del Infierno y Renegado hasta superar el 80% de su capacidad, permitiendo reducir el uso de la desaladora y ahorrar energía
Tanto temporal seguido está dejando a Ceuta cansada, con goteras en muchos edificios de una ciudad que no está preparada para tanta agua caída del cielo, pero también está trayendo algo que hacía tiempo que no veíamos: los pantanos llenos. Entre borrasca y borrasca, el agua caída desde diciembre ha cambiado por completo el panorama hídrico de la ciudad.
Los embalses del Infierno y, sobre todo, el de Renegado, han superado ya el 80% de su capacidad, un nivel que no se alcanzaba desde hace años. No es casualidad: este invierno está siendo más que generoso, casi desbordado. En diciembre cayeron más de 200 litros por metro cuadrado, en enero más de 400, y febrero ha arrancado con la misma fuerza. Solo hasta las nueve de la mañana de este miércoles 4 de febrero ya se habían registrado más de 120 litros.
Este cambio no es menor. Según explica a Ceuta Actualidad el consejero Alejandro Ramírez, el aumento de reservas está permitiendo reducir la producción de la planta desaladora, lo que se traduce en un ahorro energético importante. En otras palabras: el agua que cae del cielo está aliviando también la factura eléctrica de la ciudad, en lo que se refiere a la producción de agua desalada para consumo.
Después de semanas de viento, lluvia y alertas encadenadas, al menos hay un dato que invita a mirar el temporal con otros ojos. Los pantanos, al fin, vuelven a estar donde deben. Y eso, en Ceuta, siempre es una buena noticia.