Guardia Civil · Servicio Marítimo

La patrullera ‘Río Arlanza’ hace escala en Ceuta antes de volver al Estrecho

Buque del Servicio Marítimo de Guardia Civil Río Arlanza/ C.A.

La Río Arlanza, una de las embarcaciones más preparadas del Servicio Marítimo, refuerza estos días a la Comandancia de Ceuta durante su escala técnica en la ciudad

La Río Arlanza (A‑21), una de las patrulleras rápidas más grandes y preparadas del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, ha llegado este jueves el muelle España. No hay operación especial detrás: la tripulación descansa antes de retomar ruta. El barco zarpará de Ceuta este viernes por la mañana.

Buque del Servicio Marítimo de Guardia Civil Río Arlanza/ C.A.

Construida en el astillero gallego ARMÓN Burela, la Río Arlanza sigue la tradición del SEMAR de llevar nombre de río español —en este caso, un afluente del Pisuerga— y forma parte de la unidad con base en Cádiz, aunque está desplegada temporalmente en Ceuta para reforzar a los agentes de la Comandancia local.

Su diseño parte de las embarcaciones de intervención rápida de la clase Guardamar de Salvamento Marítimo, pero con tres metros más de eslora, hasta alcanzar los 35 metros. Depende operativamente de la Comandancia de Algeciras, que la utiliza para vigilancia marítima, lucha contra el narcotráfico, rescate y control de la inmigración irregular en el Estrecho. Para ello cuenta con un espacio climatizado, una pequeña enfermería con acceso para camillas y capacidad para 30 náufragos. También dispone de depósitos de agua dulce y de almacenamiento de residuos.

Buque del Servicio Marítimo de Guardia Civil Río Arlanza/ C.A.

En navegación, la patrullera destaca por su estabilidad y maniobrabilidad, además de una velocidad que puede llegar a los 30 nudos gracias a dos motores de 1.380 kW apoyados por otros dos grupos eléctricos. Con sus 24.000 litros de combustible, puede cubrir hasta 1.150 millas a velocidad de crucero, lo que la hace apta para misiones internacionales con FRONTEX o incluso para operaciones bajo mandato de la ONU.

Una de sus novedades es la rampa de popa, diseñada por ARMÓN, que permite botar y recuperar una embarcación semirrígida tipo RHIB y facilita la recogida de fardos o material arrojado al mar durante operaciones contra el narcotráfico. Para estas maniobras incorpora un torno eléctrico fabricado por Ibercisa (Vigo).

Ficha técnica

  • Desplazamiento: 130 t
  • Eslora: 35 m
  • Manga: 7,8 m
  • Puntal: 3,35 m
  • Calado: 2 m
  • Casco: aluminio
  • Motores: 2 MAN 12V183 TF94
  • Potencia: 2 × 1.380 CV + 300 kW
  • Velocidad máxima: 26 nudos (30 nudos sostenidos)
  • Autonomía: 750 millas
  • Armamento: puede montar 2 MG‑3
  • Auxiliar: 1 RHIB Vanguard Marine
  • Dotación: 8 tripulantes