Cruce político por un estudio que revela los desplazamientos sanitarios de ceutíes y melillenses

Padilla y Fúnez se enzarzan en redes a cuenta de la sanidad en Ceuta

Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad

El informe apunta que casi la mitad de la población de Ceuta y Melilla debe viajar a la Península para recibir atención sanitaria. PP y Gobierno se acusan mutuamente de haber abandonado a las ciudades autónomas mientras los pacientes siguen cruzando el Estrecho

La sanidad de Ceuta volvió a convertirse este martes en campo de batalla político, esta vez en redes sociales. El detonante: un estudio de IPSOS que señala que casi la mitad de los ceutíes y melillenses tiene que cruzar el Estrecho para recibir atención sanitaria. El informe también subraya el desgaste emocional y familiar que provocan estos desplazamientos, algo que aquí nadie necesita que le expliquen.

A partir de ahí, el cruce de mensajes, y de reproches, fue inmediato. La vicesecretaria de Sanidad del PP, Carmen Fúnez, aprovechó el estudio para cargar contra el Gobierno central. Según ella, lo que refleja el informe es “el modelo sanitario de Sánchez”, un sistema —dijo— con “desplazamientos, pocos recursos y baja calidad”. Anunció incluso que las comisiones de Sanidad del Congreso y el Senado viajarán a Melilla para “denunciar la situación”.

El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, que estuvo hace escasas fechas en Ceuta, no dejó pasar el comentario. Tiró de datos y de hemeroteca para responder. Recordó que durante el último gobierno del PP “el número de profesionales en Ceuta y Melilla bajó”, mientras que desde 2018 —según defendió— la plantilla ha ido creciendo. Mencionó también la OPE celebrada este fin de semana, que calificó de “récord”.

 

Padilla sacó además a relucir los servicios que, asegura, se han ido incorporando en los últimos años: pruebas que antes se externalizaban y ahora se realizan aquí, servicios internalizados y la futura sala de hemodinámica, un proyecto que, según él, el PP “ni abrió, ni dotó, ni nada de nada”.

El secretario de Estado insistió en que ninguna ciudad de 80.000 habitantes puede tener todas las prestaciones sanitarias existentes por motivos de seguridad clínica, pero defendió que Ceuta y Melilla cuentan con una dotación “que no tiene ninguna ciudad de su tamaño”.

Y lanzó un último dardo: pidió que se deje de “denigrar” la cooperación con Andalucía, que permite cubrir las prestaciones que no pueden ofrecerse en las ciudades autónomas.

Mientras tanto, el estudio de IPSOS sigue circulando, los pacientes siguen viajando y el debate político continúa girando en bucle. En redes, eso sí, el rifirrafe ya ha cumplido su función: otro capítulo más en la eterna disputa por la sanidad en Ceuta.