Servilimpce activa servicios mínimos en Ceuta por el temporal para proteger a su personal
Servilimpce reduce la actividad en la calle y activa servicios mínimos ante el fuerte temporal de viento en Ceuta, con aviso naranja y posible evolución a rojo, para evitar riesgos a su personal
La borrasca Leonardo ha entrado en Ceuta con la puerta grande: rachas de viento que obligan a caminar en diagonal, avisos en el móvil del sistema ES-Alert y un nivel naranja que mantiene en jaque a todos los servicios públicos de la Ciudad. En medio de este panorama, la empresa municipal de limpieza, Servilimpce, ha decidido pisar el freno y activar servicios mínimos para proteger a su plantilla.
Según ha informado ha informado la Consejería de Medio Ambiente a Ceuta Actualidad, la dirección lo tiene claro: con los avisos oficiales de AEMET y Protección Civil sobre la mesa, y el viento golpeando con fuerza desde anoche, no es momento de arriesgar. La Ley de Prevención de Riesgos Laborales ampara esta decisión, pero, más allá de la normativa, pesa algo más sencillo: evitar que un trabajador acabe herido por una ráfaga traicionera o por un contenedor que sale volando.
Qué cambia desde esta madrugada
El protocolo especial entró en vigor a las 22.00 horas del martes y se mantendrá mientras duren los avisos. La hoja de ruta es clara:
- Limpieza viaria manual y baldeos, en pausa durante las horas de viento más intenso.
- Nada de trabajos en zonas costeras ni paseos marítimos, donde el riesgo se multiplica.
- Recogida de residuos en modo mínimo, lo justo para evitar acumulaciones que puedan generar problemas de salubridad.
- Equipos de intervención rápida preparados para actuar en incidencias urgentes: contenedores volcados, objetos desplazados, riesgos en la vía pública… siempre en coordinación con los servicios municipales.
Una decisión preventiva que se irá ajustando
No es una medida drástica, sino prudente. La empresa revisará la situación de forma continua y adaptará el servicio según evolucione el temporal. Si el viento da tregua, volverán a la normalidad; si aprieta, seguirán priorizando la seguridad.
Mientras tanto, Ceuta amanece con calles más vacías de lo habitual y un recordatorio claro de que, cuando la naturaleza se pone seria, toca bajar el ritmo y proteger a quienes trabajan a la intemperie.