Cortijo Moreno exige respuestas sobre la antena que lleva décadas sin inspección

Antena en Cortijo Moreno

Dos décadas con una antena sobre sus cabezas, una denuncia sin respuesta y más de 200 firmas ignoradas. Los vecinos de Cortijo Moreno exigen a la Ciudad que compruebe la legalidad de la instalación y aclare si supone un riesgo para su salud

En Cortijo Moreno llevan más de dos décadas conviviendo con una antena que sobresale entre las casas como un vecino más, aunque uno al que nadie invitó. Durante años, su presencia fue motivo de conversación ocasional, una inquietud latente. Pero en los últimos meses esa inquietud ha pasado a ser malestar abierto.

Vecinos de la barriada han decidido hacerlo público después de comprobar que, pese a sus avisos, la administración no parece tener prisa por aclarar si la instalación cumple o no con la normativa. Y eso, dicen, ya no es solo una cuestión estética o de convivencia: es una cuestión de salud.

Antena de Cortijo Moreno

La historia arranca en octubre, cuando un grupo de residentes presentó una denuncia formal ante la Ciudad Autónoma. Pedían algo tan básico como una inspección técnica y un informe claro sobre el estado de la antena. Desde entonces, silencio. Ni visita, ni respuesta, ni una simple confirmación de que el expediente sigue vivo.

Mientras tanto, las dudas crecen. Algunos vecinos relacionan la presencia de la antena con casos de cáncer en la zona. No aseguran nada —no tienen cómo hacerlo—, pero sí reclaman que alguien con competencias dé explicaciones y despeje incertidumbres. «No sabemos si tiene relación o no, pero queremos que se compruebe», insisten.

Cansados de esperar, han reunido más de 200 firmas para pedir la retirada de la antena o, al menos, una revisión urgente de sus emisiones. El gesto, sin embargo, tampoco ha movido ficha en la administración.

Registro de la denuncia

La sensación que transmiten es de abandono. No hablan de confrontación, sino de respeto. De querer saber qué ocurre a pocos metros de sus ventanas. De exigir transparencia en un asunto que afecta a cientos de familias.

Mientras la antena sigue ahí, imperturbable, los vecinos de Cortijo Moreno anuncian que continuarán movilizándose. No buscan titulares grandilocuentes, dicen. Solo una respuesta clara. Y, sobre todo, que alguien les escuche.