Barriada

Casas de planta baja se transforman, a ritmo vertiginoso, en edificios de tres o más pisos

El alquiler de viviendas ilegales se convierte en el negocio del momento en la barriada El Príncipe

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photo_camera Imagen de una construcción en El Príncipe (CHIPIE)

Crecen a un ritmo vertiginoso y es el nuevo negocio en la barriada del Príncipe Alfonso. Como por arte de magia viviendas ilegales que hasta hace pocas fechas eran de una sola planta se convierten, de la noche a la mañana, en edificios de tres, cuatro o más plantas. Su destino, el alquiler. Un negocio muy rentable que está de moda en la barriada.

Con una población censada de 15.000 personas, el 80 por ciento de las viviendas que existen en la barriada tienen su base en construcciones ilegales. Y las pocas que cuentan con algún tipo de documento datan de hace muchas décadas, según ha podido confirmar Ceuta Actualidad de fuentes conocedoras con suficiencia del asunto.

Este negocio, que ahora se ha puesto de moda en la barriada, beneficia a los dos partes intervinientes, tanto al arrendador como al arrendado. Todos son ganancias. El arrendador porque percibe unos ingresos importantes por los alquileres de unas viviendas que son ilegales. El precio oscila, según testimonios recogidos sobre el terreno, entre 600 y 800 euros mensuales, superiores en muchos casos a los de otras barriadas de la ciudad e, incluso, a viviendas del centro.

El arrendado, normalmente familias procedentes de Marruecos y en muchos casos sin documentación para residir en el país, consigue el empadronamiento en la Ciudad, por lo que puede acceder de inmediato a todas las ayudas previstas por los Servicios Sociales de la Ciudad y, además, a la escolarización de sus hijos en los colegios de la zona. Este último hecho ha sido detectado por la Dirección Provincial de Educación, que reconocía que más de trescientos niños del país vecino están escolarizados en la ciudad. A la vez, la Ciudad, tras conocerse los datos, aseguró que es un problema de difícil solución.

En cuanto a las ayudas, las familias, al estar empadronadas cumplen con el trámite necesario para poder acceder a programas como el del IMIS y otros muchos que dependen directamente de la Consejería de Servicios Sociales. Precisamente el Gobierno ha presumido siempre en sus discursos, cada vez que ha defendido los Presupuestos, del enorme esfuerzo económico que hace la Ciudad en Asuntos Sociales. Además de ello, estas personas acceden a la sanidad pública.

La Ciudad, hay que reconocerlo, mantiene una importante lucha contra el empadronamiento ilegal, aunque las fuentes consultadas explican, que si en una semana o en un mes se dan, por citar un ejemplo, cincuenta familias de baja por empadronamiento fraudulento, a los pocos días se vuelve a alquilar la vivienda y otras tantas familias siguen en modus operandi establecido para darse de alta en el censo.

Todo este fenómeno que existe actualmente en el Príncipe Alfonso llega como consecuencia, según las fuentes, a raíz de la lentitud con la que marcha todo el proceso de la construcción de la conocida torre de siete pisos ubicada justo al lado del Polifuncional Mustafa Mizziam. Son muchos los vecinos que han contemplado como su construcción ha seguido adelante, pese a las denuncias hechas, hasta su conclusión.

Este hecho, según las fuentes, ha propiciado que sean otros muchos los que hayan decidido lanzarse a esa aventura y convertir sus casas de planta baja en edificios, que al menos, cuentan con tres o cuatro más.

 

Denuncias

Por otro lado, Ceuta Actualidad también ha constatado sobre el terreno que son muchas las denuncias que se han realizado al respecto, por lo que hay que entender que la Ciudad, en concreto la Consejería de Fomento, debe tener perfecto conocimiento de los hechos que están sucediendo en la barriada. 

 

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