Despedida al General Llago Navarro: Un referente más allá de lo militar
Los actos de despedida al comandante general de Ceuta, Marcos Llago Navarro, antes de su pase a la reserva, han sido una muestra de respeto y cariño hacia una figura que ha dejado una huella profunda en la ciudad. Su impacto trasciende lo militar, consolidándose como un referente de empatía y colaboración. Incluso en Madrid, la ministra de Defensa, Margarita Robles, hizo un espacio en su apretada agenda para despedirlo, dejando entrever nuevas oportunidades para el general, aún no reveladas.
En esta ocasión, la Administración General del Estado se reunió en la Delegación del Gobierno para rendirle homenaje. La delegada Cristina Pérez, en representación de todos, expresó el afecto que se le tiene al general. Pérez destacó que la emotividad superaba la formalidad institucional, reconociendo lo difícil que resulta despedir a alguien de tanto valor. Recordó cómo conoció a Llago Navarro siendo diputada de la Asamblea y cómo su relación, basada en un cariño especial, se fortaleció con el tiempo.
La delegada subrayó la empatía del general con todos los sectores de la sociedad ceutí, así como su constante disposición para participar en actos públicos y privados. Resaltó que siempre fue un placer colaborar con él, aunque, según sus palabras, era el propio Llago quien más contribuía. Además, Pérez enfatizó la importancia de la visita de la ministra Robles, quien viajó a Ceuta exclusivamente para acompañar al general en este momento tan especial, un gesto que consideró fruto del legado sembrado por Llago Navarro.
Pérez describió al comandante general como una persona generosa y amable, siempre presente cuando se le necesitaba. En un contexto de tiempos convulsos, destacó la complicidad institucional que Llago Navarro fomentó entre la Ciudad, el estamento militar y la Delegación, algo que consideró poco común y digno de ser promovido. “Ceuta es tu casa, sé que tenemos que seguir aprovechando tu capital humano por Ceuta y los ceutíes, tus éxitos serán los éxitos de esta ciudad. Perdemos un activo como militar, pasa a la reserva, pero que sepas lo que se te quiere y que siempre vamos a contar contigo”, señaló Pérez, que también tuvo palabras de agradecimiento para Cristina, la esposa del general, reconociendo su papel como cómplice, compañera y amiga.
Por su parte, el general Llago Navarro, visiblemente emocionado, expresó su gratitud y se confesó afortunado por haber estado destinado en Ceuta. “Impactado, agradecido y afortunado por haber estado aquí”, incidió el general que extendió los reconocimientos recibidos a su equipo, especialmente a su segundo, Fernando Rocha, quienes, según él, lo llevaron en volandas durante estas jornadas emotivas. Destacó la ejemplaridad de la sociedad ceutí y la naturalidad con la que las instituciones colaboran entre sí.
El comandante general, que ha hecho en otras ocasiones, puso en valor a la sociedad ceutí. “Es ejemplar, muchos deben tomar nota. Las instituciones hacemos de nuestras relaciones que sean mucho más que cordiales y educadas. Nos apoyamos de una manera natural y continua”, recalcó.
El general aseguró que se marcha con tranquilidad y paz, confiado en que su sucesor contará con el mismo apoyo que él recibió. Agradeció a delegados anteriores, como Salvadora Mateos y Rafael García, y reafirmó su compromiso con Ceuta, una ciudad que siempre considerará su hogar.