El Ejército de Tierra ensaya en Almería las nuevas armas y tácticas para las guerras del futuro

Maniobras Viator

El Ejército de Tierra convierte el campo de maniobras de Viator (Almería) en un laboratorio de guerra: robots terrestres, drones, sistemas antidrones y munición merodeadora se prueban en condiciones reales para acelerar la incorporación de nuevas capacidades al combate del futuro

En Viator, el campo de maniobras “Álvarez de Sotomayor” se ha convertido en un laboratorio al aire libre donde el Ejército de Tierra se está midiendo con su propio futuro.

Entre el 7 y el 17 de abril, mandos, unidades, empresas tecnológicas y universidades han convertido el terreno en un pequeño ecosistema de pruebas. La idea es sencilla: ver qué funciona, qué no, y qué podría servir mañana en un combate que ya no se parece al de hace diez años. En el documento se resume así: “una oportunidad de experimentación al servicio de la transformación del Ejército de Tierra”.

Robots, drones y un campo de batalla que ya no es analógico

Durante el media day del 14 de abril, más de veinte medios pudieron ver maniobras en las que los protagonistas no eran solo los soldados. Había vehículos terrestres no tripulados para abrir paso o mover material, drones de todo tipo, sistemas antidrones, munición merodeadora y hasta un puesto de mando semienterrado pensado para proteger la retaguardia. El texto lo describe como “diferentes UGV… múltiples UAS y C-UAS… munición merodeadora… sistemas terrestres remotos armados”.

Todo esto se prueba en escenarios tácticos reales, con evaluadores del Mando de Adiestramiento y Doctrina tomando nota. No se trata de exhibir tecnología, sino de comprobar si encaja en la vida diaria de una unidad desplegada.

El Ejército quiere ir más rápido

El mensaje de fondo es claro: el ritmo del campo de batalla actual no espera a nadie. El propio documento lo admite sin rodeos: “Los procedimientos tradicionales de adquisición… resultan, en muchos casos, lentos para el ritmo que impone el campo de batalla actual”.

Por eso estas campañas TEC —esta es la tercera— se han convertido en una especie de vía rápida para decidir qué capacidades están maduras, cuáles necesitan más trabajo y qué carencias siguen sin respuesta.

Un espacio donde mandos y empresas hablan el mismo idioma

Más de treinta compañías nacionales participan en esta edición. No es una feria, ni un escaparate comercial. Es un “vamos a ver si esto sirve”. El Ejército selecciona tecnologías, las pone a prueba y, si funcionan, las incorpora a su plantilla experimental o a unidades que ya están desplegadas.

El comunicado de prensa del Ejercito de Tierra lo resume así: “La clave de esta campaña reside en que permite acortar distancias entre la necesidad operativa y la respuesta tecnológica”. En otras palabras: menos burocracia, más pruebas reales.

Por qué importa

Porque las guerras recientes —Ucrania, Gaza, el Sahel— han dejado claro que el combate ya no es solo cuestión de blindados y fusiles. Es un tablero saturado de sensores, robots, drones baratos y amenazas que cambian cada pocos meses. Y el Ejército de Tierra quiere llegar preparado.