Benzina reactiva el Consejo Sectorial de la Mujer: “Queremos empezar de nuevo y que todo esto valga para algo”
La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, preside la primera reunión de este órgano desde 2019 con el propósito de recuperar su utilidad como espacio real de diálogo, consenso y propuestas sobre las necesidades de las mujeres ceutíes
La consejera de Sanidad y Servicios Sociales, Nabila Benzina, ha presidido este miércoles por la tarde la reunión de reactivación del Consejo Sectorial de la Mujer, celebrada en el Centro Cultural Estación de Ferrocarril, una cita que marca el regreso de este órgano consultivo tras su última convocatoria en febrero de 2019, antes de la pandemia.
A la sesión estaban convocadas veintiocho integrantes entre representantes institucionales, políticas y sociales: desde la vicepresidenta del Gobierno local, las consejeras y viceconsejeras de distintas áreas, hasta las directoras generales de Servicios Sociales, Sanidad e Igualdad, además de la jefa de la Unidad de Coordinación contra la Violencia sobre la Mujer, diputadas de todos los grupos salvo Vox, sindicatos, la UNED, Cruz Roja, CERMI, Mujeres Empresarias, AECC, Colegios Profesionales y galardonadas en ediciones anteriores de los reconocimientos femeninos.
Benzina subrayó el carácter abierto y participativo de esta nueva etapa del Consejo, cuya misión es “fortalecer la participación de la mujer en el diseño y seguimiento de las políticas públicas”, así como recuperar su papel como foro de encuentro, debate y propuestas en materia de igualdad y lucha contra la violencia de género.
Objetivos pequeños, pero alcanzables
La consejera abogó por un modelo de trabajo realista, centrado en metas concretas y asumibles. “Pretendemos abarcar poquito, pero hacerlo”, afirmó, recordando que en anteriores convocatorias “había muchísimos objetivos y al final no se llegaba a nada”. En este nuevo ciclo, el Consejo busca avanzar de manera progresiva, con evaluaciones periódicas y un seguimiento más cercano de las propuestas.
Respecto a los ejes de actuación, Benzina apuntó a la necesidad de trabajar en cuatro frentes principales: el ámbito laboral, familiar, social y de participación ciudadana. “La conciliación es clave”, subrayó, insistiendo en que las políticas de igualdad deben abordar también las dificultades que las mujeres afrontan para compatibilizar su vida personal y profesional.
Aunque la consejera llevó a la reunión un esquema inicial, quiso dejar claro que no pretende imponer líneas cerradas. “Voy a dejar que la mesa se pronuncie y que entre todos lleguemos a un consenso”, aseguró. La intención es que las prioridades nazcan del propio Consejo, como resultado del debate entre las participantes.
Un órgano abierto y flexible
El Consejo Sectorial de la Mujer está compuesto por 28 integrantes, aunque la consejera adelantó que el número podría variar con el tiempo. “La convocatoria es para mujeres, porque se van a tratar necesidades de la mujer, pero si los propios miembros consideran que hay que introducir otra figura, se hará”, explicó. En su opinión, la clave está en mantener la flexibilidad: “No creo que las cosas vengan cerradas. Cuando se requiere un cambio, tiene que haber apertura y capacidad de adaptación”.
El órgano se reunirá, según marca su reglamento interno, al menos dos veces al año, aunque Benzina no descarta convocatorias extraordinarias si surgen cuestiones urgentes. “Si la presidenta lo considera oportuno, con un tercio de los componentes se puede convocar una reunión urgente”, detalló.
Mirar hacia adelante
Respecto a los motivos del largo paréntesis desde 2019, la consejera prefirió mirar al futuro. Recordó que la pandemia y la falta de asistencia a las sesiones previas contribuyeron al parón, pero defendió que ahora se abre una nueva etapa. “Vamos a empezar de nuevo, a darle otro toque, que tenga partido. Más que mirar por qué no se hizo, vamos a hacerlo y a ver qué forma le damos”, apuntó.
Benzina también reconoció que en el pasado “se decían muchas cosas y luego no se hacían”, por lo que considera necesario “reestructurarlo todo”. En este sentido, se mostró abierta a incorporar sugerencias de todas las entidades representadas. “Si los miembros del Consejo nos dicen que quieren más puntos violetas o que organicemos actividades en otros barrios, se valorará y se introducirá”, explicó.
Trabajo continuo y compromiso
La consejera insistió en que, aunque el Consejo no tiene carácter vinculante, sí pretende convertirse en un espacio de trabajo real. “Nos vamos a cuestionar nosotros mismos qué hemos hecho en cada sectorial”, afirmó, defendiendo la importancia del compromiso y del seguimiento. Para Benzina, lo fundamental es que las reuniones tengan resultados tangibles: “No tiene sentido reunirnos si esto no vale para algo”.
Su meta inmediata es modesta, pero simbólica. En este sentido, "con que hoy nos llevemos dos o tres objetivos a casa, incluso dos, me conformo”, expresó. “Lo importante es que todas nos pongamos a trabajar en esos objetivos y que, cuando nos volvamos a reunir, hayamos avanzado o al menos los hayamos puesto en marcha”, concluyó la Benzina.