La Ciudad instaló badenes en Benzú para frenar los accidentes, pero Carreteras ordenó retirarlos
Respondieron a las quejas, actuaron, y luego se vieron obligados a dar marcha atrás. La Consejería de Fomento instaló badenes en Benzú para frenar los accidentes, pero la orden del Estado de retirarlos volvía a dejar la carretera sin protección frente al exceso de velocidad
Seis vehículos implicados y uno de ellos, casi acaba en el mar. Este es el balance del accidente múltiple ocurrido este sábado en la carretera de Benzú, una vía que vecinos y asociaciones llevan tiempo señalando como un punto negro de la siniestralidad en Ceuta.
El suceso, que pudo haber terminado en tragedia, ha reabierto el debate sobre la falta de medidas eficaces para reducir la velocidad en un tramo especialmente sensible por su cercanía a zonas habitadas y espacios escolares. Desde la Asociación de Vecinos de Benzú no ocultan su hartazgo: “Hace poco pedimos medidas para frenar la velocidad con la que coches y ciclistas pasan por aquí. Se instalaron, y en pocos días las quitaron… ¿por qué? Porque algunos ciclistas se quejaron. ¿Y la seguridad de los peatones? ¿Hace falta que muera un niño para que actúen?”, denuncian.
Pero este siniestro no ha sido puntual, y ante las quejas de quienes usan la carretera, ya sea para desplazarse a la barriada como para hacer deporte —como ha denunciado el presidente de la Federación de Ciclismo de Ceuta, José Manuel Ortega—, se requerían medidas para reducir la velocidad. La respuesta institucional llegó en su momento. La Ciudad, a través de la Consejería de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos, atendió la petición vecinal y ordenó la instalación de ocho badenes en la zona. Lo hizo a través de OBIMACE, con el objetivo de frenar el exceso de velocidad en un entorno donde la práctica deportiva es muy elevada, así como el uso de las playas por parte de las familias de Ceuta.
Sin embargo, la medida duró poco. La Unidad de Carreteras del Estado ordenó su retirada semanas después. El desconcierto fue inmediato y la indignación, creciente. “Es indignante que se retiren medidas necesarias solo por presiones de unos pocos. La seguridad vial no puede depender de amiguismos. Basta ya”, insisten desde la asociación vecinal.
El consejero del área, Alejandro Ramírez, trató de contener la polémica y evitar que la zona siga siendo escenario de accidentes de tráfico, y envió en marzo una carta a la Unidad de Carreteras para exigir explicaciones. En su escrito, Ramírez recordaba que la representante vecinal ya había trasladado en febrero la gravedad de la situación: “Un entorno donde viven familias, hay un centro educativo, cafeterías y actividades de ocio. Y dada su ubicación en el tramo final de la N-354, se incrementa el riesgo de accidentes por la velocidad a la que circulan los vehículos”.
En la misma misiva, el consejero subrayaba que la instalación de badenes responde al mismo criterio aplicado en otras barriadas con características similares.
Los términos en los que la Ciudad expresó su queja fueron tajantes: “Advertidos de la situación de inseguridad demandada por los vecinos, y como Ciudad Autónoma de Ceuta, exigimos a su unidad que, en base a sus competencias, de forma paralela a la eliminación de estos elementos, se apliquen y ejecuten las medidas de seguridad necesarias al objeto de prevenir los posibles accidentes de tráfico en el interior del núcleo urbano de la barriada de Benzú, como han denunciado los vecinos de la zona”.
Mientras tanto, los vecinos siguen esperando respuestas. Y lo hacen con el temor de que el próximo accidente no tenga un final en el que solo hubo daños materiales como el del pasado sábado. Porque como ha denunciado Ortega: "los ciclistas no tienen piezas de repuesto". Ni los ciclistas, ni los bañistas, ni los vecinos de Ceuta que dan un paseo por la zona.