Indignación en Hadú: las ayudas que iban a salvar al comercio se ahogan en papeleo

Los comerciantes de Hadú se han concentrado para pedir que la Ciudad cumpla con lo prometido cuando se les anunció el proyecto de la obra

Las obras en Hadú, concebidas para modernizar las redes de abastecimiento y saneamiento, se han convertido en una pesadilla cotidiana para vecinos y comerciantes. A la par que crecen las zanjas, lo hace también el descontento entre los empresarios: la ayuda prometida que no es lo que parecía y un barrio que sigue sintiéndose fuera del mapa

Lo que empezó como una actuación necesaria —la renovación de las conducciones de saneamiento y abastecimiento, actuación 'estrella' dentro del plan de rehabilitación integral de la barriada— se ha convertido en una pesadilla diaria para vecinos y comerciantes de Hadú. A pesar de los seis millones de euros destinados a la rehabilitación integral de la barriada, quienes viven y trabajan en ella denuncian abandono, desinformación y ayudas que nunca llegan.

Las zanjas abiertas se multiplican, y con ellas la frustración. Los comerciantes, tras reunirse con responsables del Gobierno local y de Procesa, critican que las ayudas prometidas para compensar las pérdidas por las obras están llenas de trabas y requisitos que, denuncian, han cambiado. “Primero nos dijeron que serían 500 euros por comercio. Ahora, con lo que nos piden, parece que quieren que no la cobre nadie”, lamenta Salua Benaissa, empresaria afectada.

En una primera reunión, la Ciudad fijó tres requisitos básicos para acceder a las ayudas: licencia de apertura, alta en el IAE y estar al corriente con la Seguridad Social. “Todos los cumplimos”, asegura Benaissa. Pero, tras el último encuentro con Procesa, se añadieron nuevas condiciones, como la obligación de presentar las cuentas de 2024. “Un sinfín de papeleo que parece más una excusa para no pagar”, critican.

Los comerciantes de la zona, concentrados para protestar por lo que consideran un cambio de reglas

A la desilusión se suma el silencio. Ni la Cámara de Comercio ni la Confederación de Empresarios han salido en defensa de los afectados. “Deberían estar aquí”, reprocha Otman Mohamed, otro comerciante movilizado.

Mohamed Driss, presente también en la concentración celebrada este miércoles, lanza una advertencia: “Si hay 300.000 euros para esto, deben llegar íntegros. Si no se reparten del todo, ¿dónde irá ese dinero?”.

Pero la indignación no se queda solo en el plano económico. El lento avance de los trabajos y la escasa presencia de operarios alimentan el malestar. “Nos dijeron que duraría dos años, pero si no hay nadie trabajando, esto se va a eternizar”, denuncia María Ángeles Blasco, otra comerciante de la zona.

Mientras tanto, los efectos ya son visibles. Los cortes de agua —anunciados o no— golpean directamente a negocios que dependen del suministro. Es el caso de Dunia Jammar, peluquera de Hadú. “No hace falta explicar lo que significa estar sin agua en una peluquería. Así no se puede trabajar”.

Y las obras no han hecho más que comenzar y aún está por llegar lo peor para el pequeño comercio de la zona, que es el mayoritario por no decir el único. Está previsto que una vez finalice el presente curso escolar, la arteria principal del barrio, la Av. Teniente coronel Gautier, será cortada al tráfico en su totalidad en el tramo desde el mercado hasta la intersección con la Av. de Regulares.