Redeia cumple con Ceuta, ahora le toca a Endesa
La interconexión eléctrica con la península encara su recta final: Redeia ha cumplido con los hitos, pero el futuro energético de Ceuta está en manos de Endesa
El cable submarino, la subestación Virgen de África y el trazado terrestre avanzan según lo previsto. Pero el final del aislamiento eléctrico de Ceuta depende ya de que Endesa adapte la red local para desconectar los generadores y conectar la ciudad a la península.
Ceuta dejará de ser una isla energética. Esa es la realidad. La cuestión es cuándo. La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, lo dijo la semana pasada en su visita: “los trabajos estarán finalizados antes de comernos las uvas”. Pero la obra no se limita al cable submarino, ni a su conexión a tierra, ni a la nueva subestación Virgen de África. Falta un paso decisivo y poco visible: que Endesa tenga lista su red para desconectar los generadores y permitir que la ciudad, por fin, se conecte a la alta tensión peninsular. Sin ese movimiento, no habrá salto al siglo XXI en materia eléctrica.
Avances actuales
De momento, los hitos se van cumpliendo. El primer cable ya ha tocado tierra en la costa ceutí. El segundo lo hará en otoño, según ha confirmado Red Eléctrica.
Las imágenes difundidas por Delegación del Gobierno muestran la magnitud de la operación. Todo arrancó en 2022, con la exposición pública del proyecto. Un año después llegó la declaración de impacto ambiental favorable del Ministerio para la Transición Ecológica. Y en junio de 2024, la autorización administrativa previa de la Secretaría de Estado de Energía.
Poco después empezaron las obras: zanjas, subestaciones y todo lo que implica levantar una infraestructura de este calibre. Para la parte más delicada —el tendido submarino— se ha recurrido al Giulio Verne, un buque cablero de la empresa Prysmian, capaz de instalar cables a 1.600 metros de profundidad y con capacidad para 7.000 toneladas en su carrete.
El calendario sigue marcado. En septiembre deben terminar los trabajos de la subestación Virgen de África, la primera de transporte eléctrico en la ciudad. En octubre, el nuevo parque de transformación en Algeciras. El trazado terrestre ya está concluido en Ceuta y a punto de finalizar en la península. Si todo va como está previsto, la interconexión estará lista antes de que acabe 2025.
El papel de Endesa
La infraestructura avanza, los plazos se cumplen y la obra entra en su recta final. Pero la cuenta atrás para que Ceuta deje de ser una isla energética no se resolverá solo con el cable submarino ni con la nueva subestación. La clave está en que Endesa haga su parte y adapte la red local. Solo entonces la ciudad podrá apagar sus generadores, conectarse a la península y dejar atrás, de una vez, el aislamiento eléctrico que la ha marcado durante décadas, con sus apagones recurrentes.