El sector del taxi adaptado reorganiza su servicio nocturno tras la problemática de falta de disponibilidad

Taxi adaptado / Archivo
Uno de los cinco vehículos adaptados permanece ahora de guardia cada noche, después de que la Ciudad advirtiera en la sesión de control de este miércoles de la posibilidad de revocar licencias si no se garantizaba la cobertura diaria

La prestación del servicio de taxis adaptados en Ceuta ha vuelto a centrar la atención del Pleno de la Asamblea, a raíz de una interpelación del Grupo Parlamentario Socialista que puso sobre la mesa las quejas de usuarios con movilidad reducida por la dificultad de acceder a estos vehículos en determinados momentos, especialmente de madrugada o durante eventos en la ciudad en los que hay más afluencia de ciudadanos requiriendo este servicio a la vez.

El consejero de Fomento, Medio Ambiente y Servicios Urbanos, Alejandro Ramírez, explicó este miércoles en la sesión de control del Pleno de la Asamblea que, si bien la ordenanza reguladora del servicio de autotaxis no detalla la obligatoriedad de este servicio en turnos concretos, sí existe una obligación recogida expresamente en las condiciones de la licencia que se otorga a los taxis adaptados: deben operar todos los días. Por tanto, su inactividad, como ha venido ocurriendo en determinadas franjas horarias, contraviene este compromiso. Ramírez advirtió que, de persistir esta situación, la Ciudad estaría legitimada para revocar dichas licencias.

Hasta ahora, el turno nocturno solía organizarse de manera que respondía a la demanda a través de un teléfono directo. Sin embargo, ante las reiteradas peticiones de los usuarios, los cinco titulares de licencias de taxi adaptado han decidido reorganizar el servicio. Es Mohamed, uno de los propietarios de estos taxis, quien subraya que, "desde hace unos días, hemos acordado que todas las noches haya al menos un taxi fijo de guardia, de doce de la noche a seis de la mañana”, y que esta medida busca garantizar que ningún usuario se quede sin transporte, incluso en los horarios más conflictivos.

A pesar de que los vehículos están operativos hasta 20 horas al día, reconoce que hay márgenes donde la cobertura se ha resentido, de ahí que se optara por este formato anterior. “No somos muchos y mantener este tipo de servicio con tan pocos medios no es fácil, pero entendemos que hay que dar una respuesta a los usuarios”, indica. Además, Mohamed recalca que, si se avisa con antelación, los servicios siempre se cubren. “El problema es que aquí se llama y se quiere el taxi al instante, cuando la oferta es muy reducida, pero si se reserva, se trata de cubrir el servicio lo antes posible”, comenta.

La falta de previsión puede convertirse en un obstáculo, sobre todo en situaciones sensibles, como traslados al hospital o recogidas en el puerto. En estos casos, los conductores, tal y como asegura Mohamed, preguntan a los usuarios si será necesario recogerles de vuelta ya que, "si sabemos que una persona vuelve en el barco, nos aseguramos de que haya un taxi esperándole". En este sentido, Mohamed afirma que, "el servicio no se retira hasta que se le lleva a casa”.

Una problemática estructural

A nivel estructural, el sector enfrenta importantes dificultades. La falta de talleres especializados en la ciudad obliga a trasladar los vehículos a Málaga para reparaciones, lo que supone una pérdida de tiempo y dinero. A ello se suma el elevado coste de renovación de los taxis adaptados. “Un coche nuevo con rampa puede superar los 45.000 euros", manifiesta este propietario. Es por ello que piden ayudas, "como las que se dan en otras ciudades o a otros sectores como los autobuses”, reivindica Mohamed, quien recuerda lo costoso del mantenimiento, las peculiaridades y sobrecostes de estos vehículos.

Los profesionales esperan mantener en los próximos días una reunión con el consejero Ramírez para plantear estas cuestiones. Entre las demandas que pondrán sobre la mesa figura la elaboración de un plan de viabilidad específico para el taxi adaptado, así como un mayor reconocimiento institucional. “Solo se acuerdan de nosotros cuando hay problemas, pero estamos aquí todos los días prestando un servicio esencial”, concluye Mohamed.