La suciedad en las calles de Ceuta, la denuncia constante de los vecinos
La acumulación de basura, la escasez de contenedores y la suciedad en las aceras son algunas de las principales quejas de los ceutíes, quienes demandan acciones inmediatas para mejorar la limpieza urbana
La suciedad en las calles de Ceuta es una queja recurrente de los ceutíes, y ya no se limita a las barriadas más alejadas del centro, sino que abarca toda la ciudad. El cambio en el modelo de gestión, de privada a pública a través de Servilimpce, heredera de TRACE, no ha mejorado la percepción de los vecinos de Ceuta. Las quejas vecinales se suceden: contenedores insuficientes, deteriorados o inexistentes.
En Villajovita, los vecinos reclaman una y otra vez que Fomento cumpla con lo prometido y que la acera de la calle Calderón de la Barca, junto a las Murallas Meriníes, pueda ser transitada por los peatones. Sin embargo, con contenedores en mal estado, esto no es posible.
Pero la escena de contenedores rotos se repite en otras barriadas. Los vecinos del Mixto, en la calle San Pedro, tienen el mecanismo de apertura con pedal roto. Para muchos residentes de la zona les es “imposible levantar la tapa con la mano”. Aunque el contenedor está tan lleno que no es necesario usar el pedal para abrirlo, se queda abierto porque está lleno. Una vecina de avanzada edad deja la bolsa con materiales plásticos colgando de uno de los topes del contenedor “porque tampoco tenemos de los amarillos”, señala. Pero ni amarillos, ni azules, ni verdes, ni naranjas, ni blancos. Solo grises. En el Mixto, solo hay un contenedor para reciclar cartón y papel, en la avenida Ejército Español.
La basura se acumula sobre y alrededor de los contenedores y en solares abandonados por los servicios de limpieza, como denuncian en la calle Francisco Lería, donde los vecinos reclaman que Servilimpce acuda a limpiar el solar junto a la escuela infantil que hay en la zona.
Una reclamación similar hicieron hace escasos días los residentes de Huerta Téllez, quienes se vieron en la obligación de realizar una denuncia pública para que los servicios de limpieza acudieran a la zona a vaciar las papeleras que llevaban más de 10 días a rebosar.
Pero no solo es la basura y los contenedores rotos, escasos o inexistentes. También es la suciedad en las aceras, no solo por las heces de los perros que no recogen sus dueños, sino también por los excrementos de aves que se acumulan en las calles. Los vecinos de Huerta Molino reclaman unos baldeos que no llegan para evitar pisar 'cacas' de pájaro.