Manifiesto de COPCE por el 8M

Desde el Colegio Oficial de Psicología de Ceuta, consideramos que el Día Internacional de la Mujer debe ser un recordatorio de que la lucha por la igualdad de género es también una lucha por la salud mental y el bienestar psicológico de todas las personas

Desde el Colegio de la Psicología de Ceuta, queremos unirnos el 8 de marzo, a la conmemoración del día Internacional de la mujer, es una fecha que invita a la reflexión sobre los logros alcanzados por las mujeres a lo largo de la historia, pero también sobre las desigualdades que persisten en muchos aspectos de la vida cotidiana. Desde el campo de la Psicología, este día ofrece una oportunidad para analizar cómo las mujeres han sido, y siguen siendo, impactadas por las normas sociales, culturales y estructurales que afectan su bienestar emocional y psicológico.

Uno de los aspectos fundamentales que la Psicología aborda en relación con las mujeres es la construcción de su identidad. Desde una edad temprana, las niñas son socializadas en base a expectativas de género que influyen en cómo perciben su lugar en el mundo. Las normas sociales tradicionales, como el enfoque en la apariencia, el cuidado y la sumisión, a menudo limitan el desarrollo pleno del potencial femenino. Sin embargo, la Psicología también ha sido testigo de los avances en el empoderamiento de la mujer, que buscan redibujar estos patrones de socialización y fomentar una identidad que valore la autonomía, la libertad de elección y la igualdad.

Las mujeres, en muchas partes del mundo, siguen enfrentándose a condiciones de desigualdad que afectan su bienestar psicológico. La discriminación laboral, la violencia de género, la sobrecarga de trabajo doméstico y la escasa representación en puestos de toma de decisiones son solo algunas de las situaciones que generan un estrés constante y pueden contribuir a trastornos como la ansiedad, la depresión y el agotamiento emocional.

El estudio de la Psicología social ha demostrado cómo los estereotipos de género y las expectativas sociales pueden generar sentimientos de inferioridad o inseguridad en las mujeres. Estos factores pueden limitar su autoestima y su autoeficacia, lo que impacta directamente en su capacidad para tomar decisiones que favorezcan su bienestar y desarrollo personal. La lucha por la igualdad de género no solo es una cuestión de justicia social, sino también una cuestión de salud mental.

El movimiento feminista ha tenido un profundo impacto en la Psicología, tanto en la investigación como en las prácticas clínicas. El reconocimiento de las experiencias de las mujeres, en su diversidad, ha permitido a los psicólogos ampliar su comprensión de las dinámicas de poder, las relaciones interpersonales y las estructuras familiares. Los enfoques terapéuticos centrados en la mujer, como la psicoterapia feminista, se han enfocado en validar las experiencias de las mujeres y en proporcionarles herramientas para superar los traumas derivados de la discriminación y la violencia.

Además, el feminismo ha contribuido a que se revaloren cuestiones como la maternidad, el trabajo emocional y el cuidado, que históricamente han sido subestimados o considerados solo como aspectos de la vida privada de las mujeres. La psicología feminista ha abierto un espacio para cuestionar estas estructuras, permitiendo que las mujeres asuman roles diversos sin que su valor se vea condicionado por ellos.

En lugar de promover la "igualdad de género" de forma homogénea, la Psicología actual hace hincapié en la necesidad de buscar la "equidad de género". La equidad implicareconocer las diferencias de partida entre hombres y mujeres y ajustar las políticas y los recursos para asegurar que todas las personas, independientemente de su sexo o género, tengan acceso a las mismas oportunidades y el mismo respeto en todas las áreas de la vida.

Desde el COPCE, consideramos que el Día Internacional de la Mujer debe ser un recordatorio de que la lucha por la igualdad de género es también una lucha por la salud mental y el bienestar psicológico de todas las personas. Desde el punto de vista de la psicología, es fundamental seguir trabajando para crear una sociedad que permita a las mujeres vivir de manera plena, libre de las limitaciones impuestas por los estereotipos y las desigualdades estructurales. Solo a través de la equidad, el respeto y el reconocimiento de su dignidad y derechos se logrará que las mujeres puedan alcanzar su máximo potencial, contribuyendo así al bienestar colectivo.