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Ventajas de hacer una planificación fiscal y contable adecuada

Planificación fiscal
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Existe toda una serie de tareas vinculadas a la dirección de un negocio que normalmente el empresario no suele llevar adelante por si mismo. Algunas de esas tareas guardan relación con la presentación de impuestos y la contabilidad.

Llevar adelante un negocio puede ser apasionante. Los mismos interrogantes que surgen en torno al mismo son parte de esa adrenalina que se siente cuando se está al frente de una empresa. De hecho, normalmente quien emprende un negocio lo hace por vocación, y no por necesidad.

Pero no todo es dar a conocer la empresa y velar por su buen funcionamiento general. Existe toda una serie de tareas relacionadas con la gestión del negocio, que normalmente el empresario no suele llevar adelante. Algunas de esas tareas guardan relación con la presentación de impuestos y la contabilidad.

¿Has hecho los deberes? ¡En julio estás a tiempo!

Cuando comienza un nuevo ejercicio, debe hacerse la pertinente planificación fiscal. En el caso de que dicho ejercicio coincida con el año natural, esta planificación debe que tener lugar en el primer trimestre de dicho año.

Si no se hiciera así, el mes de julio es el momento de enmendar el error. En este mes se produce el cierre fiscal del año anterior, y si no se llevó a cabo la planificación fiscal correspondiente de forma correcta, en este mes se da la última oportunidad para hacerlo.

El mes de julio es el momento en que las empresas tienen que tener contabilizado el primer semestre del año, y casi todos los apuntes contables correspondientes al tercer trimestre. Esto permite concretar la cuenta de resultados, y tomar decisiones más certeras en relación con esta.

Para evitar el desastre, contrata una asesoría jurídica para empresas

En caso de que no se haya llevado a cabo una planificación fiscal adecuada, habrá que afrontar una fiscalidad más alta. Algo que podría haberse evitado a tiempo, tan solo con una organización suficiente. Para lo cual lo mejor es contar con los servicios de una asesoría jurídica de confianza, la cual llevará la planificación fiscal al día.

Si una empresa lleva a cabo una planificación fiscal adecuada, la carga impositiva de sus beneficios es mucho menor. Haciendo un estudio pormenorizado se puede ahorrar gran cantidad de dinero en los impuestos que se deben pagar de forma legal. En muchas ocasiones, el ahorro en los impuestos tiene lugar por una inversión en el propio negocio de la empresa, la cual experimentará un crecimiento antes o temprano.

Es de vital importancia permanecer en todo momento dentro de la Ley. Aplicar una buena planificación, basada en un estudio detallado de las necesidades del negocio, puede hacer que se reduzca la carga impositiva sin salirse de lo establecido a nivel normativo. Evidentemente, no existen soluciones generales aplicables para negocios de todo tipo.

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Lo que no debes perder de vista a la hora de planificar el pago de impuestos

Son muchos los aspectos que deben tenerse en cuenta en el momento de hacer la planificación fiscal correspondiente. Uno de ellos es la forma jurídica bajo la que se haya constituido la empresa, ya que no es lo mismo una sociedad de responsabilidad limitada que una cooperativa, o una sociedad anónima que una sociedad de responsabilidad limitada laboral.

También debe tenerse en cuenta cuál es objeto social de la compañía. La toma de ciertas decisiones no tiene la misma relevancia en unos y otros tipos de empresas, y esto tiene una incidencia también a nivel fiscal.

Por otro lado, hay que tener presente también el área geográfica donde se encuentra el domicilio fiscal de la empresa. En función de esto pueden tener lugar unas u otras deducciones o desgravaciones.

Estos son los principales, pero son muchos los aspectos que influyen en que una decisión contable o fiscal sea mejor o peor para una empresa. En función de dichos aspectos debe hacerse una planificación contable y fiscal concreta, ya que lo que funciona para un negocio, para otro puede desde no servir, hasta ser perjudicial.

¡No incrementes los impuestos a pagar por no hacer las cosas a tiempo!

Sin duda alguna, lo mejor es tomarse siempre el tiempo necesario para hacer un estudio profundo acerca del negocio y las características de este que tienen relevancia a nivel fiscal. Así las cosas, si en su momento no se tomó una decisión adecuada, quizás aún se esté a tiempo para ello.

Conviene especialmente prestar atención acerca de aquello que se considera gastos no deducibles a nivel contable, así como a la posibilidad de la libre amortización de los bienes de la empresa en algunos casos. Siguiendo estos dos consejos, se puede conseguir un ahorro fiscal más que considerable en el seno de la empresa.

En conclusión, merece la pena tomarse el tiempo suficiente para hacer una planificación fiscal y contable adecuada. La presentación de impuestos supone de por sí un importante desembolso económico para el negocio, e incrementar este con una multa por no haber hecho las cosas a tiempo sería unos auténticos desastres. Es mucho mejor invertir en una gestoría que lleve todos estos temas al día.

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