Cultura

VIERNES 27

Beber de cine vuelve con una nueva proyección: "La mujer del teniente francés"

Fotograma de la película/ C.A.
photo_cameraFotograma de la película/ C.A.

La proyección tendrá lugar el viernes 27 de enero a las 20:00 horas en la Sala de Usos Múltiples de la Biblioteca Pública. La asistencia es gratuita hasta completar aforo.

Tras las fiestas navideñas Beber de Cine propone para el último viernes de enero una película de 1981, “La mujer del teniente francés”, interpretada magistralmente por Meryl Streep y Jeremy Irons. Esta es una de las mejores películas de la década de los 80, dirigida por Karel Reisz y con guión del premio Nobel Harold Pinter quien adapta la novela del mismo título de John Fowles. A la historia original le añaden una segunda historia en la que unos actores mantienen un tórrido romance mientras ruedan la adaptación cinematográfica del libro dentro de la misma ficción, consiguiendo un juego de espejos que no deja indiferente al espectador.

Inglaterra, 1867. Poco después de conocerse, Charles Smithson y Ernestina se comprometen y deciden casarse muy pronto. Un día, paseando por los acantilados, una joven vestida de negro despierta la curiosidad de Charles. Ernestina le dice que se trata de Sarah Woodrof, conocida como "la mujer del teniente francés", porque años atrás tuvo una relación amorosa con un oficial francés que luego la abandonó. Charles se hace amigo de Sarah y, al verla tan desvalida, decide tomar medidas para garantizarle un futuro digno y fuera del alcance de las habladurías.

Dos historias de amor imposible. Una localizada en pleno siglo XIX donde el puritanismo, los prejuicios y la intolerancia impiden que una pobre mujer que después de años sigue esperando a su amado teniente francés en el malecón desde el que lo vio partir pueda enamorarse de un burgués, de (mal visto) ideario evolucionista que mantiene una relación de compromiso marital con una mujer a la que no ama. Otra en la actualidad, entre dos actores que han encontrado la pasión y la complicidad que sus acomodadas vidas maritales no les ofrecen por muy felices que se encuentren en ellas, pero que saben que no tiene futuro por culpa de un carácter acomodaticio o por puro miedo compartido por ambos

La alternancia de los pasajes que desarrollan la novela y los que narran el día a día del rodaje del film están exquisitamente expuestos en un montaje realizado con muy buen gusto. Al inicio del film las secuencias de la película dentro de la película son más extensas, pero a medida que se desarrolla el metraje los pasajes de los dos actores van aumentando en duración, calado y profundidad, consiguiendo director y guionista una perfecta conjunción entre las dos historias, haciendo que una potencie la otra.

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