Cultura

BIBLIOTECA ADOLFO SUÁREZ

Más de 12 millones de euros invertidos en cultura y tecnología

Una de las plantas de estudio de la biblioteca pública. / ANTONIO SAMPERE
photo_cameraUna de las plantas de estudio de la biblioteca pública. / ANTONIO SAMPERE

Un total de 60 ordenadores, 72 aparatos digitales, fondo documental electrónico, máquina autopréstamo o libros con chip son algunos de los medios con los que cuenta la nueva biblioteca pública. El año pasado hicieron uso de las instalaciones más de 200.000 personas, o lo que es lo mismo, una media de 360 visitantes al día.

Han pasado más de diez años desde que la Consejería de Educación iniciara la petición de creación de la biblioteca pública, concretamente en  2004, aunque fueron tres años después cuando se pone en marcha el proyecto. Hasta  2009 se estuvieron realizando los trámites necesarios para que esta iniciativa fuera una realidad. A principios de 2010 se coloca la primera piedra, poco después se paralizan los trabajos debido al hallazgo del yacimiento que hay en su interior, y se retoman a los seis meses. El 20 de diciembre de 2010 la biblioteca pública Adolfo Suárez abre sus puertas, y lo hace con el mayor equipamiento tecnológico conocido. Según el director, José Antonio Alarcón, las instalaciones cuentan con 42 ordenadores para acceso público, 13 ordenadores sólo para consulta del catálogo y 72 aparatos digitales de todo tipo. Todo ello distribuido en 5.900 metros cuadrados, o lo que es lo mismo, diez plantas de cultura y tecnología. 

Desde que la biblioteca abrió sus puertas, ha tenido una altísima aceptación, prueba de ello son las más de 200.000 visitas que se realizaron el año pasado, una media de 360 personas al día. Y es que según Alarcón, son muchos los servicios que prestan y muchas las actividades que en ella se desarrollan a diario.

 

Sin incidencias destacables

Son muchas las críticas que desde diferentes sectores se han vertido acerca de la seguridad con la que cuenta la biblioteca, la más reciente ha sido la petición por parte del sindicato FSP-UGT para que las instalaciones tengan seguridad permanente. El director asegura no entender esta alarma porque "en estos años en la biblioteca no se han producido incidentes a destacar, algún que otro robo de móviles pero lo normal en un edificio de esas dimensiones y donde a diario entran multitud de personas". Aún así un agente de seguridad se encarga de velar por la tranquilidad, sobre todo de la quinta planta que es donde se concentran mayor número de personas y donde más se tiene que llamar la atención, incluso en alguna ocasión se ha tenido que pedir a un usuario que abandone la sala, asegura el director. Desde ahora el trabajo del vigilante de seguridad se va a complementar con el de un policía local que en turno de tarde controlará a todas las personas que accedan a la biblioteca. 

En estos momentos los funcionarios de la biblioteca están trabajando preparando la colección de libros que en unos meses van a mandar a la nueva biblioteca que se va a levantar en el edificio de la UNED. 

 

 

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