Veinte años después del hallazgo: Ceuta vuelve a mirar a sus raíces fenicias

De izq a dcha: Fernando Villada, Guadalupe Romero y José Antonio Alarcón, presentación XXVIII Jornadas de Historia de Ceuta / E. Arteaga
El Instituto de Estudios Ceutíes celebra sus XXVIII Jornadas de Historia bajo el título ‘Fenicios e indígenas a orillas del Estrecho’, una cita que invita a redescubrir el pasado protohistórico de la ciudad y su conexión con el Mediterráneo antiguo

Veinte años después de que las excavaciones en la Plaza de la Catedral sacaran a la luz los vestigios de un asentamiento protohistórico, Ceuta vuelve la vista hacia aquel hallazgo que cambió para siempre la comprensión de su pasado. El Instituto de Estudios Ceutíes (IEC) celebrará la próxima semana las XXVIII Jornadas de Historia de Ceuta, que este año se adentran en las raíces más antiguas de la ciudad con el título “Fenicios e indígenas a orillas del Estrecho: el asentamiento protohistórico de Ceuta veinte años después”.

El director del IEC, José Antonio Alarcón, presentó este miércoles la cita acompañado por Guadalupe Romero, decana de la Sección de Historia y Arqueología, y Fernando Villada, arqueólogo municipal y miembro del Instituto. A su lado, el eco de la historia resonó entre los muros del salón, recordando que, más allá de las fechas y los nombres, las jornadas son también una manera de reencontrarse con el propio origen.

Romero evocó aquel noviembre de 2024 en el que el Instituto conmemoró las dos décadas del descubrimiento del yacimiento. “Entonces comprendimos -dijo- que la historia seguía viva, que aquel hallazgo seguía interrogándonos”. De ese impulso nacen estas nuevas jornadas, concebidas no solo como un espacio para la investigación, sino también como un punto de encuentro entre la academia y la ciudadanía. “Queremos trasladar el conocimiento de manera didáctica, amena, que las jornadas no sean un diálogo entre especialistas, sino una conversación abierta con la sociedad”, subrayó.

Durante cuatro días, del 13 al 16 de octubre, el salón del IEC volverá a llenarse de voces expertas que, desde Cádiz hasta el norte de África, reconstruirán los vínculos del Estrecho en tiempos fenicios. El programa combina la presencia de catedráticos de prestigio con la de jóvenes investigadores que comienzan a dejar huella en la disciplina. Para Villada, esa convivencia generacional es uno de los mayores logros de la cita. “En nuestras jornadas conviven el peso de la experiencia y la frescura de quienes empiezan, y eso garantiza la continuidad de la investigación”, afirmó.

El arqueólogo recordó que el descubrimiento de la Plaza de la Catedral marcó “un antes y un después” en el conocimiento de la protohistoria ceutí. “Hasta entonces sabíamos poco de esa etapa, pero aquel hallazgo nos permitió situar a Ceuta en el mapa de la protohistoria mediterránea”. Dos décadas después, el yacimiento sigue dando frutos: recientemente, una profesora de una universidad danesa contactó con el IEC para incorporar una defensa de elefante africano hallada en la excavación a un proyecto europeo sobre especies extinguidas. “Es la prueba de que el yacimiento sigue vivo, que aún nos interpela”, explicó Villada.

Romero, por su parte, destacó la trayectoria del IEC y la solidez de unas jornadas que, con veintiocho ediciones a sus espaldas, el IEC "se mueve" y, al tratarse de las jornadas que "más tradición tienen", se pretende ofrecer estas como "un punto de encuentro y diálogo", comentó la decana.

El Instituto de Estudios Ceutíes, que desde 1997 impulsa este encuentro anual, traslada así su vocación de mantener viva la memoria de la ciudad, promoviendo un diálogo entre pasado y presente. Porque, como dejó entrever la presentación de este miércoles, entender la Ceuta de hoy exige escuchar la voz que aún murmura bajo sus piedras antiguas.