Ramis admite lo incómodo que fue enfrentarse a los de JJ Romero

Burgos AD Ceuta / Liga Hypermotion

Ramis reconoce que el Ceuta le complicó la noche al Burgos: “Generan desorden y te obligan a trabajar cada jugada”. El punto en El Plantío refuerza la identidad competitiva del equipo caballa

El empate del Ceuta en El Plantío no solo suma en la clasificación. También dejó algo que no aparece en las tablas: el reconocimiento del rival. Luis Miguel Ramis, técnico del Burgos, salió a rueda de prensa con un mensaje claro. Su equipo quiso ganar, sí, pero el Ceuta no le dejó una noche tranquila.

Ramis dijo que el Ceuta “genera desorden” y que obliga a trabajar cada jugada. Traducido: el plan de José Juan Romero funcionó. El Burgos empezó mandando, pero el primer golpe lo dio el Ceuta, que volvió a demostrar que no necesita dominar para hacer daño.

El partido fue cambiando de dueño por fases. El propio entrenador local lo reconoció: momentos para unos, momentos para otros. El Burgos tuvo ocasiones claras, pero le faltó puntería. El Ceuta, mientras tanto, resistió con oficio, especialmente cuando el rival apretó de verdad.

Ramis y Romero / Liga Hypermotion

En el descanso, Ramis movió piezas para tapar la banda derecha, donde los caballas habían encontrado espacio. Aun así, el Ceuta siguió compitiendo con la misma personalidad que viene mostrando en esta Liga Hypermotion. No se desordenó, no se descompuso y defendió su área con una seriedad que el técnico burgalés destacó varias veces.

La segunda parte fue más abierta. El Burgos arriesgó, dejó huecos y buscó el gol con insistencia. “El equipo ha tenido alma”, dijo Ramis. Pero ese alma no fue suficiente para doblegar a un Ceuta que, lejos de encerrarse, supo aguantar el pulso sin perder la calma.

El entrenador local insistió en que su equipo mereció más, pero también dejó caer que el empate no es un mal resultado viendo cómo se dio el partido. Y entre líneas, volvió a aparecer el respeto hacia el Ceuta: un equipo que “sabe competir” y que no regala nada.

Para los de JJ Romero, este punto tiene un valor añadido. No solo por el escenario, sino por lo que provoca en el rival: reconocimiento. El Ceuta ya no es un recién llegado simpático. Es un equipo incómodo, serio y capaz de discutirle el partido a cualquiera, incluso fuera de casa.