"Mi cabeza ya está trabajando": Luhay Hamido no se detiene ni con el ascenso

El presidente del Ceuta, Luhay Hamido, abrazado a su familia a la llega a Ceuta / S. Iñesta

"Una ilusión nos perseguía… y ya nos ha pillado". Con esa frase, el presidente de la AD Ceuta resume años de trabajo y desvela cómo, en el minuto 86, su mente ya estaba en la próxima temporada. El presidente del Ceuta habla con emoción y visión de futuro

Fuenlabrada dormía. Ceuta, no. El ascenso se había consumado, la historia ya tenía fecha y protagonistas, pero en la mente de Luhay Hamido, presidente de la Agrupación Deportiva Ceuta, ya se estaban escribiendo los próximos capítulos. En el barco de regreso a Ceuta, entre abrazos, lágrimas y bufandas al aire, Luhay se tomaba un respiro para hablar. Lo hacía con la sonrisa del que sabe que todo el sufrimiento ha valido la pena, pero también con la mirada de quien no se permite bajar la guardia.

"Una ilusión nos perseguía… y ya nos ha pillado", confiesa con una frase que resume años de trabajo. Porque este ascenso, aunque parezca súbito, lleva mucho tiempo en cocción: "Ha sido un trabajo muy duro, muchas horas, mucha dedicación… muchas ausencias en casa, con la familia. Pero ver así a la ciudad lo compensa todo".

No lo dice con épica forzada. Lo dice desde la verdad que da haberlo vivido desde la base, desde lo personal. La escena es festiva, pero Luhay, como buen estratega, ya mira más allá. "Sí, me conoces bien: cuando marca Víctor Corral en el 86, mi cabeza ya empieza a trabajar". Ni un segundo de pausa. El fútbol, como bien recuerda, puede ser tan grande como ingrato.

El verano que se avecina no será de descanso. "Va a ser un verano movidito", admite con serenidad. Pero no hay lamento, al contrario: "Gracias a Dios conseguimos el objetivo con tiempo, y eso nos da margen para trabajar bien". Y es que el margen, en fútbol profesional, es un tesoro. Terminar la temporada con el deber cumplido dos jornadas antes permite ajustar los engranajes de un salto que no solo es deportivo, sino estructural.

"El míster tiene razón —dice en alusión a José Juan Romero—. Esto nos da aire para hablar con la Liga, para estudiar las necesidades, para abordar el control económico, la planificación, las estructuras… Hay que coger los libros y hincar los codos", explica con una claridad que no deja espacio a la improvisación.

Así, con la cabeza ya en la Liga Hypermotion, Luhay Hamido resume su filosofía en pocas palabras: pasión, método y visión. Porque el Ceuta no ha llegado hasta aquí por casualidad. Y porque, como él mismo dijo una vez en voz baja, esto siempre fue el objetivo.