Emoción, memoria y baloncesto en la Gala de la Federación de Baloncesto de Ceuta
La Gala del Baloncesto de Ceuta volvió a llenar el Campoamor de aplausos, recuerdos y agradecimientos. Una cita para celebrar la entrega de quienes mantienen viva la “pelotita naranja” en la ciudad
El Pabellón Antonio Campoamor se convirtió en un gran homenaje al baloncesto ceutí. Jugadores, árbitros, técnicos, familias y autoridades se reunieron en una gala donde la emoción, la memoria y la pasión por la canasta fueron las verdaderas protagonistas.
El Pabellón Antonio Campoamor respiró baloncesto por los cuatro costados. Gradas llenas, aplausos, abrazos y una sensación de familia que pocas disciplinas consiguen igualar. La Gala del Baloncesto de Ceuta volvió a demostrar este sábado que la pasión por la canasta sigue muy viva en la ciudad.
El acto, organizado por la Federación de Baloncesto de Ceuta, arrancó puntual, a las siete de la tarde. Sobre la pista, el presidente Jorge Molinary y su equipo fueron hilando un homenaje tras otro, reconociendo el trabajo de deportistas, árbitros, técnicos y entidades que mantienen en pie un deporte que en Ceuta nunca deja de botar.
Entre los asistentes, rostros conocidos del deporte local: el consejero de Deportes, Nicola Cecchi, el director general, Sergio Aguilera, y la gerente del ICD, Araceli García, acompañaron a jugadores, entrenadores y familias en una tarde en la que lo importante no fueron los títulos, sino las trayectorias.
Los protagonistas del año
Uno a uno fueron desfilando por el escenario los premiados de la temporada. Anas Mohamed Palma y Mireya Gómez Moreno fueron reconocidos por su brillante papel en las concentraciones nacionales de baloncesto 3x3. El esfuerzo arbitral tuvo también su hueco: Raúl Martínez y Alejandro Vera, junto a las colegiadas Alejandra Becerra y Malena Guzmán, recibieron el aplauso del público por su participación en campeonatos de España.
El Club Baloncesto Camoens, con el mayor número de licencias, el San Agustín, por su presencia en el Campeonato de España minibasket femenino, y La Inmaculada, por su participación en el Nacional 3x3 U17, subieron también al escenario entre sonrisas y fotos.
Las empresas Ilu Viajes, Borrás y Supermercados Día fueron reconocidas por su apoyo al deporte, al igual que el Colegio Ciudad de Ceuta y el IES Clara Campoamor, por abrir sus instalaciones a las competiciones escolares.
No faltaron los reconocimientos más emotivos: la Asociación ADEN, Mónica García Lara y la familia Becerra Gómez recibieron el cariño de todos por su implicación con el baloncesto de base. Y hubo aplausos largos, sinceros, para Joaquín Marañés, Andrés Camacho y María de las Nieves Navarro, nombres que forman parte de la historia viva de este deporte en Ceuta.
“Que la pelotita naranja nunca pare de botar”
El momento más emotivo de la noche llegó con el recuerdo in memoriam a Héctor Miguel Ruiz Fernández, expresidente de la Federación. Su hijo tomó la palabra con la voz entrecortada, pero firme:
“A mi padre le hubiera encantado estar aquí, saludando a tanta buena gente del deporte que tanto amó. Gracias por mantenerlo vivo en vuestra memoria. Que la pelotita naranja nunca pare de botar en Ceuta.”
El público se puso en pie. Aplausos largos. Silencios cortos. Y ese nudo en la garganta que solo aparece cuando lo que se homenajea no es una persona, sino todo lo que dejó.
Una familia que crece
Cerró el acto Jorge Molinary, agradeciendo la presencia de todos y recordando que el baloncesto ceutí se sostiene sobre la pasión de quienes lo aman, lo juegan y lo enseñan. Deseó suerte a los equipos que afrontan la nueva temporada.