Liga Hypermotion | El postpartido

Igor Oca, tras ganar al Ceuta: “Esta victoria nos da aire”

Igor Oca / Liga Hypermotion

El técnico del Leganés analizó el 5-2 ante el Ceuta con un mensaje claro: victoria clave para tomar oxígeno, pero sin espacio para la euforia. El entrenador destacó la eficacia, la gestión emocional del partido y el paso adelante de varios jugadores señalados en semanas anteriores

El Ceuta salió de Butarque con cinco goles en contra y la sensación de que el partido pudo tener otro final pero, de nuevo, sus errores le condenaron. El Leganés, necesitado de aire, encontró en los caballas el rival perfecto para reencontrarse con la eficacia que llevaba semanas buscando.

Igor Oca, técnico del conjunto pepinero, lo reconoció: este triunfo vale más que tres puntos. Su equipo venía tocado y el 5-2 les permite poner un pequeño colchón con el descenso y, sobre todo, recuperar algo de calma. “Nos permite abrir una pequeña distancia y refuerza el trabajo”, dijo, consciente de que en Butarque se respiraba tensión.

El partido tuvo ese punto de montaña rusa que tanto desespera a los entrenadores. El Ceuta golpeó primero, incluso con un penalti que pudo cambiar el guion, pero el Leganés tardó poco en encontrar su sitio. A partir de ahí, los locales fueron creciendo mientras los de Calderón se iban diluyendo entre errores propios y la pegada rival.

Porque sí, la diferencia estuvo ahí: en la puntería. El Ceuta llegó, pero no mordió. El Leganés llegó menos, pero cada llegada parecía un aviso serio. “Hemos estado más acertados”, resumió Oca, satisfecho con una eficacia que llevaba tiempo sin ver.

También hubo nombres propios. Juan Cruz y Melero, señalados en semanas anteriores, respondieron con goles y actitud. Oca los defendió con firmeza: “Son ejemplos de resiliencia”. Y lo cierto es que su actuación fue un recordatorio de que el fútbol cambia de humor en cuestión de días.

El Ceuta, mientras tanto, volvió a mostrar su versión más frágil lejos del Murube. Compite, sí, pero no sostiene. Y cuando enfrente aparece un rival que huele sangre, lo paga caro. El 5-2 no es solo un marcador abultado: es un aviso de que fuera de casa el equipo sigue sin encontrar la fórmula.

El Leganés, por su parte, no se dejó llevar por la euforia. Oca lo dejó claro: “No hemos hecho nada todavía”. Tres puntos, un respiro y poco más. La temporada sigue y nadie en Butarque se atreve a sacar pecho.