¿Y si el Ceuta–Racing empezara mucho antes del pitido inicial? El club prepara una fiesta antes de medirse al líder
La Fundación AD Ceuta FC quiere que el Ceuta–Racing del 26 de abril empiece muchas horas antes del pitido inicial: paella solidaria, música, sorteos y un rincón para asociaciones locales convertirán la previa en una jornada de convivencia y apoyo a proyectos sociales
La Fundación AD Ceuta FC ha decidido que el Ceuta–Racing del 26 de abril no empiece a las nueve de la noche, sino muchas horas antes, porque la visita al Murube del líder de la Liga Hypermotion es para celebrar. El plan: convertir los alrededores del Murube en un punto de encuentro donde la ciudad pueda mezclarse, comer, escuchar música y, de paso, sumar a una causa solidaria.
La cita arrancará a las 13.00 en la Plaza Víctimas del Terrorismo, justo frente al estadio. Allí se servirá una paella solidaria que actuará como pistoletazo de salida de una jornada pensada para pasarla en familia y sin prisas. A partir de ahí, la programación se irá desplegando con actuaciones de artistas locales, sorteos y actividades para todos los públicos. Nada de grandes artificios: ambiente de previa, música en directo y la idea de que el fútbol también puede ser una excusa para juntar a la gente.
Varias empresas ceutíes han aportado premios y obsequios para los sorteos, un gesto que la Fundación interpreta como una forma de implicar al tejido local en la iniciativa. Pero uno de los espacios que más protagonismo quiere tener es el rincón solidario, un área abierta a asociaciones y colectivos que podrán mostrar su trabajo y acercarlo a quienes pasen por allí. La intención es que la previa no sea solo entretenimiento, sino también un escaparate para proyectos sociales que habitualmente quedan en segundo plano.
La Fundación AD Ceuta FC anima a la ciudadanía a sumarse a esta jornada, que destinará toda la recaudación a sus programas sociales: inclusión, apoyo a colectivos vulnerables y proyectos comunitarios. La idea que sobrevuela la convocatoria es sencilla: aprovechar un partido importante para reforzar el sentimiento de ciudad y recordar que el deporte también puede servir para tejer comunidad.
El balón empezará a rodar a las 21.00, pero la fiesta —si la respuesta acompaña— habrá empezado mucho antes.