Romero: “Una victoria de un valor enorme”, el Ceuta se engancha a "algo gordo"
José Juan Romero celebra un triunfo “de un valor enorme” ante un Córdoba “extraordinario” y destaca que su equipo “huele algo gordo”, aunque insiste en no perder la calma: “Cuentos de la lechera, historias… no”
La victoria del Ceuta ante el Córdoba dejó algo más que tres puntos: dejó la sensación de que este equipo, por mucho que su entrenador insista en la prudencia, está metido de lleno en algo serio. José Juan Romero salió de la sala de prensa con esa mezcla tan suya de satisfacción contenida y discurso terrenal, pero el brillo en los ojos delataba que el triunfo había pesado más de lo habitual.
Un partido sin disfraces
El técnico habló de un encuentro “de dos equipos que van sin careta”, y la descripción encaja. Fue un duelo de ida y vuelta, de golpes sin esconder la guardia, y esta vez la pegada cayó del lado caballa. Romero no lo escondió: en la primera vuelta el Ceuta pagó caro la eficacia cordobesa; ahora, el guion se invirtió. “Hoy la hemos tenido mayor que ellos”, resumió.
Con 41 puntos y el ‘play off’ a un suspiro, Romero se mantiene firme en su discurso de no mirar más allá del siguiente paso. “Cuentos de la lechera, historias… no”, repitió. Pero también dejó claro que el equipo no está arriba por accidente: “Estamos ahí jugando muy bien al fútbol y con muchos argumentos”.
Un aplazado que dejó huella
El entrenador no pasó por alto el contexto del partido, aplazado en su día por el temporal. Para él, aquello fue un error porque, a su juicio, se podría haber jugado, y el cambio de fecha ha tenido consecuencias: “Hoy teníamos seis futbolistas titulares que no han podido jugar por el cambio de día”. Añadió además que el horario y el Ramadán tampoco ayudaban. “Esto es Ceuta. Como decía hoy el marcador: ‘This is Ceuta’”.
Los que entran, responden
En un once condicionado por las bajas, Romero quiso subrayar el papel de los menos habituales. Capa y Redru fueron sus ejemplos. Del primero, autor del 1-0, habló casi con orgullo: “Si hay una de las cosas que me alegra es el gol de Capa y después su partido”. Y destacó la dificultad de frenar al Córdoba: “Probablemente uno de los equipos más difíciles de defender en la Liga”. Para el técnico de Gerena, tanto Capa como Redru dieron algo más que la talla.
Un vestuario que huele a algo
La ciudad empieza a ilusionarse y el técnico lo sabe, pero no quiere poner freno a un vestuario que, según él, funciona solo. “No lo voy a parar la euforia. Este grupo no tiene parangón”. Recordó que hace nada estaban en Primera Federación, él incluido, y confesó una sensación previa al choque: “Tenía la sensación de que esta banda de 'majaras' olía algo gordo”. Eso sí, matizó: ilusión sí, pero sin perder el norte.
Romero apuntó que "una cosa es lo que hay del vestuario hacia adentro, pero tampoco no volvamos locos, aunque en este pueblo de locos" -en el buen sentido- "vamos sobrados". Sin venir a cuento, o tal vez sí, la comparecencia de Romero tuvo un invitado especial. El presidente del club, Luhay Hamido, se presentó sin avisar, para besar a su entrenador: el fútbol es una bendita locura, como en más de una ocasión ha señalado Hamido.
Matos, tocado; el lateral, cubierto
Sobre la ausencia de Matos, explicó que arrastra un golpe en el glúteo desde antes del partido en Granada. Intentó jugar infiltrado, pero el dolor mandó. “Ha sido honrado”, dijo Romero, que también dejó claro que el recambio ofrece garantías: “Tengo otro lateral izquierdo que es un cañón”.
El presente, como única brújula
Cuando le preguntaron si la permanencia está ya hecha, tiró de memoria reciente: “El año pasado nos faltaban 30 segundos para subir y todavía no lo teníamos garantizado”. Su mensaje final fue el de siempre: vivir el presente, disfrutarlo y ver hasta dónde llega este Ceuta que, sin hacer ruido, ya está llamando a la puerta de algo grande. Pero sin perder de vista que lo próximo es el Mirandés.