Economía/Empresa

Aumentan las importaciones de ese país por ser los productos de mejor calidad y precio

Ceuta, filial del Gran Bazar de Turquía

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photo_camera Los comerciantes del Tarajal importan la mayoría de sus productos, ahora, de Turquía / ANTONIO SEMPERE

Los comerciantes de Ceuta, sobre todo los que tienen sus negocios en los polígonos que conforman el del Tarajal, están convirtiendo a la ciudad en una filial del Gran Bazar de Turquía, ya que la mayoría de los productos que entran son procedentes de ese país. La razón: mayor calidad y mejor precio.

La no inclusión de Ceuta a la Unión Aduanera hace que los empresarios de la ciudad puedan adquirir mercancías en cualquier parte del mundo, algo que sucede en la actualidad por parte, sobre todo, de los comerciantes establecidos en los cuatro polígonos que conforman el del Tarajal; el verdadero centro de abastecimiento de productos del país vecino.

A través de porteadores y por el paso del Biutz, las mercancías llegadas a la ciudad tienen como principal destino final Marruecos, aunque desde el país vecino también viajan a otros cercanos a éste, según aseguran fuentes conocedoras de esta materia.

Hasta ahora, las procedencias de las mercancías eran, en su mayoría, de países asiáticos, sobre todo los textiles, aunque, según la información conocida por Ceuta Actualidad, la tendencia ha cambiado de una manera radical. Ceuta se ha convertido en una filial del Gran Bazar de Turquía.

Los comerciantes ceutíes han optado por convertir a ese país en su mayor proveedor y así, la mayoría de los productos, sobre todo del sector textil, tiene esta procedencia. Las razones argumentadas por comerciantes de los polígonos es que los productos procedentes de ese país son de mayor calidad y, lo que es más importante, los precios son muchos más barato. Además de ello, los comerciantes pagan en dólares, según han explicado, y venden los productos en euros, aprovechando así el diferencial existente entre ambas monedas en cada momento.

 

Tributación

Un experto tributario ha explicado que una vez llegada la mercancía hasta la ciudad, a la misma no se le aplica ningún tipo de arancel, ya que “lleva arancel cero y sólo se contribuye con el impuesto de la Ciudad, que es el IPSI”. Dependiendo de la mercancía importada, el tramo tributario va desde el 0,5 hasta el 10 por ciento. En alimentación el tipo impositivo es del 0,5%, mientras que en textil el medio aplicado es del 10, aunque también se aplican otros distintos para otros productos distintos a los reseñados.

El régimen de llegada de mercancías a Ceuta no distingue la procedencia, pues es lo mismo que el producto sea adquirido en la Península como en cualquier otro país, asegura el experto, que agrega que “no es lo mismo si la mercancía se introduce en el ámbito de la Unión Europea”. “Si existiese mercancía de Alemania llevaría un régimen distinto, aunque no arancel porque sería mercancía comunitaria, y dependiendo del país tercero que proceda llevaría la aplicación del IVA cuando entra y puede llevar, o no, arancel, dependiendo los acuerdos existentes con esos países en relación con el producto”.

Pese a lo afirmado, el experto consultado precisa que en la ciudad existe mucho control específico de la mercancía que pasa de Ceuta hacia la Península, ya que si no sería muy fácil traer la mercancía hasta la ciudad y pasarla. También estará el caso de la llegada mercancía hasta Ceuta semielaborada, “ponerle aquí la etiqueta y pretender que tenga origen en la ciudad”. El truco es sencillo de entender; si procede de China, por citar un ejemplo, y el producto está sometido a cupos, la entrada estará limitada, mientras que si llega a la ciudad semiacabada y se le da origen en Ceuta, las limitaciones no existirían puesto que sería mercancía de España.

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