Economía/Empresa

Operadores de combustibles de Ceuta entienden que es “imposible” competir con los precios de Marruecos

La liberalización en el vecino país agudiza la crisis del sector, que sólo puede cubrir gastos a duras penas

image 1 gasolinera CustomProblemas para el sector de suministro de combustible. La situación de los operadores de venta de combustibles en Ceuta se agrava como consecuencia de la anunciada liberalización de precios en Marruecos, dictada por el Gobierno de Abdelilah Benkirane y que se pone en marcha a principios del próximo año. El hecho afecta directamente a los suministradores de combustibles en Ceuta, ya que son numerosos los usuarios que se desplazan a Marruecos para repostar habida cuenta la diferencia de precios.

Uno de los más importantes operadores es Juan Antonio Llano, responsable de Disar y de ON 365, por ejemplo. Desde su perspectiva, sólo pueden estar mejorando precios dentro de los márgenes que marca el mercado.

La caída de los precios de petróleo tarde entre seis y siete semanas, según Llano, en tener repercusión en el mercado nacional, y eso que actualmente ha bajado hasta los niveles que se encontraban en 2009. Actualmente, los precios en los operadores de Ceuta se encuentran en un nivel que está actualizado a cuatro o cinco semanas.

“No podemos adoptar medidas. No podemos competir”, admite Juan Antonio Llano. Y no puede ser de otra manera. Es un mercado “volátil”, añade. Lo cierto es que Llano apunta una cuestión muy interesante y es que “interesa” la liberación del mercado, con el objeto de competir “con las mismas reglas”. Por lo tanto, la liberalización de precios en Marruecos podría tener un componente positivo, a la hora de forzar de alguna manera la liberalización en Ceuta.

Mensualmente se consumían, hace siete u ocho años, entre 35 y 40 millones de litros de combustible. En la actualidad el consumo ha caído al 30% de lo que se vendía. Entiéndase bien: no es que disminuido en un 30%, sino que ha caído hasta dicho porcentaje.

En las estaciones de servicios de la Ciudad están que se tiran de los pelos, puesto que apenas llegan a cubrir gastos de personal, lo que, como admite Juan Antonio Llano, supone una merma en la calidad del servicio que se presta. Insiste en que es “imposible competir”, de manera que apenas se llega a cubrir gastos.

 

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