Economía/Empresa

Los promotores del edificio "Coloso" quieren incitar a las empresas tecnológicas a instalarse en la ciudad

Captura del vídeo promocional del proyecto
photo_camera Captura del vídeo promocional del proyecto

El CEO de la compañía de juego online Mondobets, Juan Goñi, uno de los promotores de este proyecto empresarial, calcula que el edificio, de 200 metros de altura, podría dar cabida a entre 1.000 y 3.000 empleados.

Un edificio de 200 metros que modificaría la línea del cielo de la ciudad con el propósito de convertirse en el símbolo de un nuevo modelo económico. Un grupo de inversores relacionados con el sector del juego online trabaja desde hace año y medio en el proyecto de construcción del “Coloso”, un rascacielos concebido como sede de empresas tecnológicas, espacio para actividades de ocio y restauración y establecimiento de un hotel de cinco estrellas.

“Ayudábamos a traer empresas a la ciudad y nos dimos cuenta de que faltaban espacios para establecerlas: así nació este proyecto”. Quien habla es Juan Goñi, CEO de la compañía de juego online Mondobets, portavoz de los promotores de un proyecto que ya ha despertado el interés de la consultora inmobiliaria CBRE.

La difusión de un vídeo promocional a través de las redes sociales ha revelado la naturaleza de un proyecto que sus auspiciadores tiene previsto presentar al presidente de la Ciudad, Juan Vivas, en próximas fechas. Según explica Goñi, en los últimos meses se han mantenido reuniones con representantes de distintos partidos políticos para conocer sus opiniones acerca de esta iniciativa empresarial.

“El objetivo son las empresas tecnológicas –explica Goñi- Las grandes compañías quieren estar en lugares que destaquen, estar presentes en espacios donde se cubran todas sus necesidades que, además, resulten ser edificios distintos, emblemáticos”.

Aunque la ubicación del edificio todavía no está definida, los promotores del proyecto han tomado como primera posible ubicación la zona de El Sarchal. El rascacielos se ha diseñado como una estructura de tres bloques girados concebida para aprovechar el clima habitualmente benigno de la ciudad. Su particular configuración facilita la apertura de terrazas que pueden ser utilizadas para actividades de restauración. El diseño está condicionado, además, por la intención de crear un edificio de carácter singular. “Lo más fácil y económico habría sido proyectar una torre recta…”, apunta Goñi.

Según las estimaciones de los impulsores del proyecto, el inmueble podría dar cabida a entre 1.000 y 3.000 trabajadores.

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