Economía/Empresa

VALORA los servicios que ofrece la ciudad pero critica la poca fluidez deL TARAJAL

El turista marroquí, una pieza apetecida pero recelosa

Vivas pretende impulsar un protocolo para mejorar el trato al turista marroquí (C.A.)
photo_cameraVivas pretende impulsar un protocolo para mejorar el trato al turista marroquí (C.A.)

Los marroquíes quieren venir a visitar Ceuta. Un informe de la Universidad de Granada revelaba hace unos años que solo el 9% de los que visitaron la ciudad confesaban que no volverían a hacerlo. La frontera, sin embargo, sigue siendo un factor disuasorio.

Los marroquíes quieren visitar Ceuta. Un estudio elaborado por la Universidad de Granada en 2016 revelaba que solo el 9% de aquellos que han visitado la ciudad en alguna ocasión mostraban reticencias ante la idea de volver a hacerlo.

Ellos quieren venir y las autoridades locales y los empresarios están deseosos de que tenderles, en palabras del presidente de la Ciudad, Juan Vivas, “una alfombra roja”. La Feria Internacional de Turismo de Madrid (Fitur) fue el escenario elegido ayer por Vivas para anunciar la intención de su Gobierno de elaborar un protocolo para favorecer la llegada de visitantes del país vecino.

El proyecto, que pretende implicar a otras administraciones en la tarea de conseguir que Ceuta sea un destino accesible y atractivo para los marroquíes, se encuentra con el fenomenal obstáculo de la frontera, cuya incapacidad para garantizar un tránsito fluido de personas y mercancías ha quedado evidencia a lo largo de los últimos años. Aunque parece que las cosas pueden cambiar.

En agosto pasado, el presidente del Centro Comercial Abierto, Juan Torres, reconocía que el comercio local se encontraba atravesando una “situación compleja”. “El problema no está en que los ceutíes se vayan fuera sino en que los turistas no vienen a Ceuta”, lamentó entonces.

Pocos meses después, ya en noviembre la Confederación de Empresarios (CECE) se felicitaba por las medidas que durante las festividades de ese mes habían permitido que el número de visitantes procedentes del país vecino se incrementaran notablemente.

La apertura del área de embolsamiento de Loma Colmenar, una parcela para el estacionamiento de vehículos con la que se pretende desahogar el tráfico rodado en la 352 camino de la frontera, era una de esas medidas que los empresarios celebraban. Aunque su entrada en funcionamiento parece haber aliviado la congestión de coches en la frontera, no ha sido capaz de solventar por sí sola los grandes atascos que, de tiempo en tiempo, se siguen registrando en la carretera nacional.

 

Las demandas del turista

Tal y como pretende ahora el Gobierno local, facilitar la llegada y estancia de los turistas marroquíes en la ciudad constituye una estrategia irrenunciable para rescatar de su actual delicada situación al sector servicios y, por extensión, a la economía ceutí.

Ello precisa de un esfuerzo que atienda las necesidades de un turista que, según describió en su día el informe elaborado por la Universidad de Granada, es un cliente exigente que acude a Ceuta primordialmente para adquirir productos y servicios que no pueden comprar fácilmente en su país. Junto a ello, el informe constataba que son cada vez más los marroquíes que justifican su estancia en las posibilidades de ocio que se le ofertan en la ciudad.

Comunicarse en su propio idioma, la existencia de una oferta de alojamientos acondicionados y la seguridad son tres de los aspectos más valorados  por los turistas del país vecino. Pero, lo que los marroquíes valoran sobremanera es, precisamente, algo que todavía Ceuta no puede garantizar plenamente: la agilidad en el tránsito a través de la frontera.

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