Bizum llega a datáfono: pagar sin tarjeta ya es posible, aunque en Ceuta toque esperar

Bizum

Bizum empieza a competir cara a cara con Visa y Mastercard en las tiendas. Aunque en Ceuta aún no está disponible, el nuevo sistema promete pagos más rápidos, sin intermediarios y con menos costes para el comercio

Esta semana ha cambiado algo importante en la forma en la que pagamos, aunque a simple vista parezca lo mismo de siempre: acercar el móvil y listo. La diferencia está en lo que no se ve.

Desde el lunes 18 de mayo, Bizum ha empezado a entrar en los comercios físicos con pagos por proximidad. Es decir, lo que hasta ahora hacías para pagar una cena entre amigos, ahora empieza a trasladarse al mostrador de una tienda. En Ceuta todavía no está disponible, porque el despliegue será progresivo en toda España, pero el movimiento ya está en marcha.

Y no es un cambio menor.

Qué pasa cuando pagas con tarjeta (y por qué importa)

Hasta ahora, cada vez que pagabas con Visa o Mastercard, el dinero no iba directamente de tu cuenta a la del comercio. Pasaba antes por una especie de “autopista” gestionada por estas grandes empresas estadounidenses.

Por ese viaje, alguien paga:

  • El comercio, con comisiones que pueden rondar entre el 0,2% y el 2%.
  • El sistema, que procesa los datos de compra fuera de Europa.
  • Y tú, indirectamente, porque esos costes suelen acabar en los precios.

Además, esos pagos generan información sobre hábitos de consumo que se procesa en servidores fuera del continente.

Qué cambia con Bizum en tienda

Con Bizum Pay, la lógica es distinta: el dinero va directamente de tu cuenta a la del comercio en segundos. Sin intermediarios internacionales, sin esperas y con menos comisiones.

Traducido a lo cotidiano:

  • Pagas con el móvil igual que ahora.
  • El dinero sale al instante de tu cuenta.
  • El comercio lo recibe al momento.
  • Y el coste para el negocio es menor.

Es como hacer un Bizum… pero en la caja del supermercado.

Un gigante que ya estaba en tu bolsillo

Bizum no es nuevo, pero sus cifras explican por qué este paso importa:

  • Más de 30 millones de usuarios en España.
  • 111.000 comercios ya preparados para integrarlo.
  • 39 bancos conectados en un mismo sistema.
  • 3,4 millones de operaciones diarias en 2025.

Lo que empezó como una forma cómoda de dividir gastos se ha convertido en una infraestructura de pagos nacional.

Qué puede pasar ahora en las tiendas

Si funciona igual de bien que en internet —donde ya ha reducido los abandonos de compra por su rapidez—, el salto al comercio físico puede ser rápido.

Las previsiones apuntan a que en unos 2 o 3 años podría mover entre el 25% y el 35% de los pagos en tienda en España.

¿La clave? No solo que sea más barato para el comercio, sino que para el usuario ya es un gesto automático.

La respuesta que se espera de Visa y Mastercard

Esto no se va a quedar así. Cuando sistemas locales crecen, las grandes redes reaccionan.

Se espera que lo hagan por dos vías:

  • Más ventajas: descuentos, puntos o seguros de compra.
  • Más crédito: pagos aplazados, que Bizum no ofrece porque usa dinero inmediato.

En pocas palabras: Bizum es el dinero que tienes; las tarjetas, el dinero que puedes adelantar.

Europa mira (y copia) el modelo español

Mientras otros países europeos siguen fragmentados, España ha conseguido que su banca funcione como un bloque en este terreno.

De hecho, el modelo de Bizum ya está influyendo en iniciativas europeas como la European Payments Initiative (EPI). La idea es que en el futuro puedas pagar en otro país con la misma facilidad con la que hoy envías dinero por el móvil.

¿Y qué pasa con PayPal o Stripe?

Para muchos negocios españoles, empieza a tener menos sentido pagar comisiones a plataformas internacionales como PayPal, Stripe o Adyen si existe una alternativa local más barata y rápida.

Las ventajas de Bizum para el comercio son claras:

  • Dinero inmediato en cuenta.
  • Menores costes.
  • Mayor control de los datos.

Si la experiencia en tienda es igual de sencilla, el cambio puede ser cuestión de tiempo.

El otro frente: el euro digital

En paralelo, Europa trabaja en su propia moneda digital. No es Bizum, pero juega en el mismo tablero: reducir la dependencia de sistemas externos.

El euro digital sería un complemento al efectivo, pensado para pagos electrónicos seguros. Su hoja de ruta apunta a 2029, aunque antes habrá pruebas piloto.

En España, entidades como Unicaja, Abanca, Ibercaja y Cecabank —junto a Bizum— quieren participar en esas pruebas que arrancarán en 2027.

Curiosamente, los grandes bancos aún no han dado el paso, en parte por la inversión y la complejidad que exige el proyecto.

Lo que está en juego (aunque no lo notes)

Para el usuario medio, todo esto se resume en algo muy simple: seguir pagando con el móvil.

Pero por debajo hay un cambio más profundo:

  • Quién controla los pagos.
  • Dónde se procesan los datos.
  • Y cuánto cuesta cada operación.

De momento, Bizum ya ha conseguido que mucha gente salga de casa sin efectivo ni tarjeta. Solo con el móvil.

Lo siguiente es ver si también logra que dejemos de depender de ellas en las tiendas.