La CECE advierte de una subida de cuotas que afectará a más de 1.000 autónomos

Asamblea General de la CECE / Laura Ortiz
La Confederación de Empresarios de Ceuta alerta de que cerca de un tercio del colectivo se verá afectado por el aumento de la base mínima de cotización, con especial impacto en mujeres y mayores de 50 años

La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha advertido de que más de 1.000 autónomos en la ciudad verán incrementada su cuota mensual en torno a 65 euros a partir de 2026, como consecuencia de la subida de la base mínima de cotización para autónomos societarios y colaboradores.

Según los datos trasladados por la organización empresarial, esta medida afectará a aproximadamente un tercio del colectivo en Ceuta, con un impacto especialmente significativo en mujeres y personas mayores de 50 años, que constituyen la mayoría de los autónomos colaboradores en negocios familiares.

La base mínima de cotización se ha elevado hasta los 1.424 euros, lo que se traduce en una cuota mensual cercana a los 233 euros, frente a los niveles anteriores fijados en torno a los 1.000 euros. Este incremento podría suponer un coste adicional de unos 780 euros anuales por autónomo.

Desde el ámbito nacional, el secretario general de ATA, José Luis Perea, ha criticado con dureza la medida, asegurando que “el Gobierno no descansa en su intento de dar sablazos a los autónomos” y calificando la subida como “una salvajada”.

Un cambio condicionado por la falta de presupuestos

La subida está vinculada a la aplicación de la Disposición Transitoria 7 del Real Decreto-ley 13/2022, que establecía una evolución progresiva de las bases de cotización. Sin embargo, desde CECE y ATA señalan que, ante la ausencia de Presupuestos Generales del Estado en 2024, 2025 y 2026, la base mínima debería haberse mantenido congelada en los 1.000 euros.

“Los autónomos no pueden pagar la incompetencia del Gobierno en sacar adelante unos Presupuestos”, ha afirmado Perea.

Desigualdades dentro del negocio familiar

Uno de los efectos más llamativos de esta medida es la posible desigualdad dentro de los propios negocios familiares. Según advierten, puede darse la situación de que el autónomo principal cotice sobre una base de 1.000 euros (la más habitual), mientras que el autónomo colaborador —frecuentemente cónyuge— tenga que hacerlo sobre una base de 1.424 euros, con una cuota significativamente superior.

Reacción del sector

Desde ATA aseguran que ya han iniciado contactos con distintos grupos parlamentarios para intentar frenar la medida o introducir modificaciones con carácter retroactivo desde el 1 de enero de 2026.

La organización insiste en que el impacto real aún no se ha reflejado en las cuentas de los autónomos, pero advierte de que la regularización prevista podría suponer un golpe económico relevante para un colectivo ya tensionado.