Las trabas aduaneras cuestan hasta 23 millones al año a las empresas de Ceuta, según la CECE

La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) alerta de un impacto económico de hasta 23,1 millones de euros al año en el tejido empresarial por las distorsiones del sistema aduanero, que generan retrasos, sobrecostes y pérdida de competitividad

La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) ha elevado a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia un informe técnico-económico en el que radiografía con precisión quirúrgica los efectos del actual marco normativo aduanero sobre la actividad empresarial en la ciudad.

El documento, remitido también al Ministerio de Economía, a responsables de Política Económica, a la Delegación del Gobierno y al Ejecutivo autonómico, cifra en entre 16,8 y 23,1 millones de euros anuales el impacto económico derivado de las actuales trabas aduaneras en Ceuta, con un coste medio por empresa que puede alcanzar los 58.500 euros.

Según el análisis, estas cargas no responden a mayores exigencias en materia de control, sino a desajustes normativos y operativos que se traducen en retrasos, duplicidades administrativas y una notable falta de previsibilidad en los procesos logísticos. Un escenario que, en la práctica, sitúa al tejido productivo ceutí en una posición de desventaja estructuralfrente a otros territorios del ámbito nacional.

La CECE advierte además de que estas distorsiones no se limitan al plano empresarial. El incremento de costes termina trasladándose a la formación de precios, condiciona la variedad de productos disponibles y limita el crecimiento de sectores estratégicos como la distribución, la alimentación o la industria.

Especial mención merece el impacto sobre la logística inversa, donde las restricciones dificultan la devolución y redistribución de mercancías, generando ineficiencias en la gestión de stock y pérdidas económicas que, según el informe, serían evitables con un sistema más ágil y adaptado.

Desde la organización empresarial subrayan que su planteamiento no pasa por reducir los controles, sino por avanzar hacia un modelo más moderno, proporcionado y alineado con la singularidad de Ceuta. En este sentido, apuestan por una mayor homogeneidad en los criterios de aplicación, el refuerzo de la digitalización y la implantación de sistemas basados en el análisis de riesgo que permitan compatibilizar seguridad y eficiencia.

La CECE considera que este informe constituye una base sólida para abordar una revisión del actual marco aduanero desde la óptica de la eficiencia económica y la libre competencia, con el objetivo de eliminar distorsiones y favorecer un entorno más equilibrado para el desarrollo empresarial en la ciudad.