El número de afiliados a la Seguridad Social no ha bajado de 23.000 en los últimos dieciséis meses

La evolución de las afiliaciones continúa constituyendo una referencia para una economía a la que el Gobierno de la Ciudad, apoyado por el empresariado local, pretende imprimir un nuevo rumbo

Sede de la Tesorería de la Seguridad Social (C.A.)
photo_camera Sede de la Tesorería de la Seguridad Social (C.A.)

Incluso en los tiempos más difíciles, el Gobierno de  la Ciudad siempre ha encontrado un argumento en las cifras de afiliación a la Seguridad Social registradas en Ceuta para refrendar su gestión económica. Recientemente, el portavoz del Gobierno, Alejandro Ramírez, se jactaba en rueda de prensa de que los datos correspondientes a este pasado mes de junio habían resultado ser los mejores de toda la serie desde el año 2001. Para abundar en ello, Ramírez establecía otra comparación: el número de afiliaciones de este junio había superado el del mismo mes de 2019, año en el que se modificó el régimen de la frontera y que fue víspera del estallido de la pandemia de coronavirus.

Lo cierto es que el ritmo de crecimiento de las afiliaciones en la ciudad se ha mantenido constante en los últimos meses. Según los datos facilitados por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, las afiliaciones en Ceuta no han bajado de las 23.000 en los últimos dieciséis meses. El dato del mes pasado situó el número de afiliados en 23.451.

Pero estas estadísticas no son, necesariamente, un reflejo de una economía local sólida. Al menos esta es la visión que sostienen los empresarios ceutíes. La Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) elaboraba recientemente un diagnóstico pesimista del estado de la economía de la ciudad del que sobresalía un dato: el sector privado había perdido en marzo un 1,42% de afiliados con respecto al mismo mes del año pasado. El sector público, por el contrario, crecía  un 1,97%.

Las quejas de los empresarios se formularon apenas tres semanas antes de que el Gobierno central anunciara una medida largo tiempo reclamada por la patronal: la reversión del sistema de bonificaciones a las cuotas empresariales a la Seguridad al modelo vigente antes del 1 de septiembre de 2023. La modificación que introdujo el Gobierno fue enérgicamente contestada por el empresariado local, apoyado en esta queja por los sindicatos y el Gobierno de la Ciudad.

La retirada del modelo que bonificaba directamente en un 50% las cuotas fue para los empresarios una losa colocada sobre  los trabajadores que discriminaba a los emprendedores, desincentivaba las inversiones y atacaba el Régimen Económico y Fiscal de la Ciudad.

La CECE llegó a advertir de que el impacto del cambio de modelo supondría un aumento medio de los costes salariales de las empresas del 12,1%, lo que redundaría en un golpe a la contratación y creación de empleo, además de pérdida de renta disponible para los trabajadores y reducción del atractivo para la implantación de nuevas empresas en Ceuta.

Con todo, la evolución de las afiliaciones a la Seguridad Social continúa constituyendo una referencia para una economía a la que el Gobierno de la Ciudad, apoyado por el empresariado local, pretende imprimir un nuevo rumbo.