Editorial

La importancia de los datos en tiempos de crisis

El consejero de Sanidad, Javier Guerrero, (izqda.) y el director territorial de Ingesa, Jesús Lopera, en una comparecencia pública (C.A.)
photo_camera El consejero de Sanidad, Javier Guerrero, (izqda.) y el director territorial de Ingesa, Jesús Lopera, en una comparecencia pública (C.A.)

La correcta gestión de los datos en el actual contexto de crisis de salud pública es una de las responsabilidades ineludibles de las administraciones. Los expertos elaboran sus predicciones y proponen las medidas de prevención necesarias para combatir la expansión de la pandemia con arreglo a las cifras que constituyen la representación de la situación epidemiológica del país.

Los datos son, además, la única vía por la que el ciudadano puede tomar conciencia de la gravedad de la crisis sanitaria. Unas estadísticas coherentes y rigurosas son una garantía necesaria para que los administrados tengan la posibilidad de formarse un juicio propio sobre la evolución de una situación crítica de la que ellos son los principales damnificados.

Por todo ello, que el Instituto de Gestión Sanitaria (Ingesa) y la Ciudad no sean capaces de ofrecer estadísticas conjuntas sobre los contagios que a diario se registran en la ciudad resulta inquietante. Los datos proporcionados por el Ministerio consideran información proporcionada por la Ciudad que Ingesa no incluye en sus partes diarios. Esto hace que entre una y otra estadística llegue a advertirse, por ejemplo, una diferencia de hasta 200 contagios en la contabilidad de los casos acumulados desde marzo.

Ingesa insiste en mantener como referencia los casos activos de coronavirus que se registran a diario, cuando el Minsterio de Sanidad y el conjunto de las comunidades autónomas hace tiempo que priman el criterio del número de contagios diagnosticados por cada 100.000 habitantes en los últimos catorce días.

Ingesa anunciaba este martes que solo contabilizaría los positivos derivados de las pruebas diagnósticas practicadas en sus servicios asistenciales. Ello supone que los test que comenzarán a hacerse en el nuevo punto covid de Loma Colmenar y los que ya practican las clínicas privadas están excluidos de sus estadísticas, ya que son datos que corresponde gestionar a la Ciudad. Esta manera de proceder entraña el riesgo de sumir en la confusión a una población que, ya de por sí, se siente enfrentada a una experiencia que no sabe cómo manejar.

Resulta difícil entender por qué las administraciones se muestran incapaces de ofrecer de manera coordinada y coherente una información que los ciudadanos exigen y que se les debe. Ingesa y Ciudad deberían detenerse a pensar un poco en ello.

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