De la docencia al activismo: la FAMPA pone en valor a los agentes de cambio en la educación ceutí
El Palacio de la Asamblea de Ceuta acogió esta tarde la segunda edición de los premios organizados por la Federación de Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos (FAMPA), con motivo del Día Internacional de la Educación. La ceremonia, que puso en valor la dedicación de figuras y colectivos comprometidos con la mejora de la educación, destacó por su emotividad y carácter reivindicativo.
La entrega de premios estuvo presidida por el presidente de la FAMPA, Mohamed Ali, quien en su discurso subrayó la importancia de visibilizar el esfuerzo de quienes luchan día a día por una educación pública inclusiva. Ali habló de la labor que, desde la FAMPA, se lleva a cabo con el fin de exigir y reivindicar “que la educación sea una prioridad en nuestra ciudad”, declaró el presidente. Hizo mención a que este acto “no solo es un homenaje a los premiados, sino también un recordatorio de las necesidades que debemos atender”, expresó Ali.
El acto contó con la asistencia de destacadas autoridades locales, como la delegada del Gobierno, Cristina Pérez; el director provincial del Ministerio de Educación y Formación Profesional, Miguel Señor; y la consejera de Cultura, Educación y Juventud, Pilar Orozco, quienes quisieron mostrar su apoyo a esta iniciativa.
Premiados
Entre los galardonados destacó la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnado (CEAPA), por su inestimable labor en la defensa de los derechos educativos de las familias a nivel nacional. Según Mohamed Ali, la colaboración con CEAPA ha permitido a la FAMPA de Ceuta fortalecer su interlocución con el Ministerio de Educación, contribuyendo a mejorar la representación de las necesidades locales.
En la categoría docente, José Luis “Pepe” Grosso, profesor del IES Abyla, fue reconocido por su destacada labor con estudiantes en situación de vulnerabilidad. Grosso ha sido un ejemplo de dedicación, logrando que jóvenes con escasos recursos o dificultades personales encuentren en la educación una herramienta transformadora.
Por otro lado, Imán Mounacir El-Idrissi, representante de la AMPA del Colegio de Educación Especial San Antonio, recibió un merecido reconocimiento por su lucha incansable en favor de los derechos de los niños con necesidades educativas especiales. Durante su intervención, Mounacir manifestó: “No buscamos favores, exigimos que se respeten los derechos de nuestros hijos. Este premio nos motiva a seguir tocando puertas y luchando por una educación inclusiva”.
El cuarto galardón fue para Ricard Pérez, presidente de la Fundación Baleària, entidad que ha demostrado un firme compromiso con la promoción de actividades educativas y deportivas en Ceuta. Pérez agradeció el reconocimiento con unas palabras llenas de emoción. Reconoció que “este premio nos ratifica en nuestro objetivo de ser una empresa ciudadana, comprometida con los territorios donde operamos”, haciendo hincapié en la calidad de las relaciones que se desarrollan entra la fundación de la naviera y esta entidad. “El verdadero mérito es de las familias, cuyo esfuerzo diario en la educación de sus hijos beneficia a toda la sociedad”, declaró el presidente de la Fundación Baleària.
Un homenaje con propósito
La ceremonia, que combinó emoción y reivindicación, dejó claro que el trabajo por la educación en Ceuta no se detiene. El público asistente, compuesto por familias, docentes y representantes institucionales, valoró la importancia de estos premios como una plataforma para visibilizar el esfuerzo que a menudo pasa desapercibido.