Esther Monterrubio aboga por una FP para todos, que llegue "hasta el último ciudadano de Ceuta"

Esther Monterrubio (izda.) junto a Miguel Señor

La secretaria general de Formación Profesional defiende en su visita a la ciudad autónoma un modelo formativo flexible, conectado al mercado laboral y con vocación de llegar a toda la población

La secretaria general de Formación Profesional, Esther Monterrubio, ha concluido una visita de tres días a la ciudad autónoma de Ceuta, durante la cual ha mantenido encuentros con representantes de la Cámara de Comercio, la Confederación de Empresarios de Ceuta (CECE) y responsables de centros educativos, en el marco del impulso a la nueva Ley de Formación Profesional.

Durante su comparecencia ante los medios al término de la reunión, Monterrubio calificó la visita como “interesante y productiva”, destacando el principal objetivo de su estancia: “trabajar mano a mano a través de la Dirección Provincial con todos los equipos de los diferentes centros de formación profesional”.

La responsable nacional subrayó la importancia de la implicación conjunta entre las administraciones educativas, el profesorado, los equipos directivos y el tejido empresarial de la ciudad: “Somos aquellos que nos corresponde velar por la formación de los futuros profesionales en este territorio y diseñar la mejor formación profesional que está en nuestra mano para que llegue hasta el último ciudadano de Ceuta”, aseguró.

Durante la reunión con agentes sociales y económicos, Monterrubio valoró el diálogo mantenido sobre los nuevos nichos de empleo y la necesidad de adaptar la oferta formativa: “Nos estaban trasladando elementos muy importantes de prospección a futuro para ir modificando y adaptándonos a las necesidades del mercado laboral que va a tener esta ciudad”.

En este sentido, defendió la flexibilidad de la nueva Formación Profesional como herramienta clave para dar respuestas inmediatas a las demandas de empresas y ciudadanos: “Tenemos que tener una formación profesional dinámica, ágil, que dé respuesta a los intereses de las empresas, pero también de los ciudadanos que puedan trazar su trayectoria formativa”. “Tenemos que saber detectar esas necesidades y ser capaces de poner en marcha ofertas formativas incluso de 50 o 60 horas, hasta las 2.000 de un grado D”, añadió.

Uno de los puntos que más enfatizó fue la necesidad de romper con la rigidez del calendario académico tradicional:
“Tenemos que empezar a romper el concepto de curso escolar. Si hace falta en septiembre un curso de 30 horas de ciberseguridad, tenemos que ser capaces de darlo”, insistió. “La utilización de estos centros tiene que ser 24 horas al día... adaptada a la realidad del tejido productivo”, concluyó.

Por su parte, Miguel Señor, director provincial del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes (MEFP), explicó que el enfoque de la nueva planificación se centra especialmente en la formación modular: “Estamos ahora explorando un abanico muy importante por debajo de los grados D: las microformaciones grado A (de 50 a 60 horas), grado B, los módulos, y grado C (certificados profesionales)”, detalló.

En cuanto a los sectores prioritarios en la agenda formativa, Señor señaló que se está trabajando estrechamente con el sector empresarial: “Sectores emergentes como el portuario, marítimo-pesquero o el tecnológico necesitan mano de obra y tenemos que ser capaces de responder de forma ágil”.

Ambos responsables coincidieron en la necesidad de conjugar todos los recursos disponibles –desde los centros públicos a las entidades formativas– para ofrecer una formación de calidad, con la mirada puesta en la empleabilidad y el desarrollo económico de Ceuta.