Fiestas Patronales 2022

La patata asada es tradición y Gofres Emi, también

Para no sucumbir en la vorágine de excesos conviene comer, y ahí, la Feria ofrece un sinfín de posibilidades antes y más allá de la hora a la que las decretadas sevillanas se apagan.

La Feria avanza como un carrusel endemoniado. El Joker le ha dado a la palanca de máxima velocidad y no está Batman para ponerle freno a la locura. No es la noche la que confunde, son los días los que se confunden con la noche. Es el alba con fuerte bochorno de levante el que acaba de forma irremediable tomando los cuerpos enferiados, pero felices, de los trapisondistas aficionados o profesionales. Para no sucumbir en la vorágine de excesos conviene comer, y ahí, la Feria ofrece un sinfín de posibilidades antes y más allá de la hora a la que las decretadas sevillanas se apagan. “Tenemos patatas, kebab, bocadillos, perritos, hamburguesitas... de todo”, recita Emilio como el hit del verano que inventó la ONCE hace ya algunos veranos. Hay incluso un puesto del que sólo salen tortillitas de camarones. Y justo al lado fríen en las noches buenas 250 kilos de patatas loncheadas como el mejor jamón ibérico. Los carritos de las heladerías salpican todo el recinto ferial y así un suma y sigue que sólo pretende reponer cuerpos: “Me vienen los chavales colocados a las 4 de la mañana”, arranca Paco sonriendo de oreja a oreja, “me encanta. Algunos me dicen: Paco es que tus gofres quitan la borrachera. Y luego les veo subir la cuesta que ya no van tan torcidos como venían”, se ríe Paco.

DSC_6071

Y en ese frenesí: la patata asada se ha convertido en una tradición más para muchos ceutíes. No hay puesto de comida rápida que no la ofrezca y no hay puesto de comida rápida que no la tenga en el cajón del producto estrella.

El secreto lo cuenta Antonio del Impacto, un veterano donde los haya en asar patatas en la Feria, que despacha cada día lo que no está en los escritos, patatales y patatales: “Productos de primera calidad”. Eso y patatas de 700-800 gramos que requieren entre hora y hora y media para asarse. La suya, como la de todos, es la mejor papa asada de la Feria.

Con tanta tradición, con tanto saco de patata facturado, y tantos ceutíes haciendo cola ante los puestos desde la hora de la cena a la de la recogida, empieza a echarse de menos un concurso o algo que consagre de forma oficial cada año la mejor patata asada y abra el terreno a la experimentación y la innovación. Ah, por si no lo saben el resto del año se pueden comprar también.

DSC_6095

Si el Impacto es de larga tradición, qué decir de Paco y los Gofres Emi. 44 años viniendo a la Feria de Ceuta. “Me encanta Ceuta, tengo buenos amigos aquí”. El secreto de sus gofres lo guarda con más celo que los de los refrescos made in Atlanta. “Cuando me retire se lo diré a mis hijos”. No se puede uno fiar de nadie ya.

Más de 40 años tiene también la máquina que asa esas bolas de masa azucarada que se engolosan con nutela, nata, caramelo o lo que uno guste, la oferta es cada vez mayor. Las sacó Paco con su suegro, de Bélgica, las sacaron de contrabando porque estaba prohibido y se las tuvieron que llevar desmontadas. Se llevaron 2 máquinas y ahí sigue una dando guerra y llenando el aroma de ese acceso a la Feria de azúcar. 

El suegro había sacado antes la receta que ha matenido a la familia durante décadas y que Paco aprendió y mejoró. “La primera vez que me dijo, venga, vas a hacer tú la masa solo a ver cómo te queda. La hice y cuando la probó me dijo: si esto es así siempre yo no toco más una masa”. Hasta hoy.

Hay tantas opciones en esto de reponer el cuerpo para que el espíritu de fiesta no decaiga en el recinto ferial que estamos convencidos de haber logrado ofender a muchos que no salen. Nos da igual. Nos vamos a comer un pollo y a dormirla.

Comentarios