Frontera

Vivas y el exdelegado Fernández Cucurull ya plantearon en 2016 la necesidad de "reconsiderar" la medida que permite a los tetuaníes entrar en Ceuta sin visado

La excepción a Schengen, en el punto de mira

Vista de la frontera de El Tarajal (C.A./ARCHIVO)
photo_cameraVista de la frontera de El Tarajal (C.A./ARCHIVO)

El presidente Vivas propone al Gobierno central que elimine la excepción al Tratado Schengen que permite a los marroquíes de la provincia de Tetuán entrar en Ceuta sin visado. No es la primera vez que los populares sugieren acabar con esta concesión a Marruecos. 

El presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ya ha elegido. La tradicional moderación de su discurso sobre cualquier cosa que tuviera que ver con el vecino marroquí parece ser ya cosa del pasado. El líder de los populares ceutíes detallaba ayer el plan que, a su juicio, debería impulsar el Gobierno central para atacar la crisis fronteriza abierta por Marruecos. Entre las medidas contempladas en esta propuesta, además de la progresiva sustitución de mano de obra marroquí por trabajadores autóctonos, figura la eliminación de la excepción al Tratado Schengen que permite a los residentes en la provincia de Tetuán acceder a Ceuta sin visado.

En 1993, el Protocolo de Adhesión de España al Acuerdo de Schengen añadió una declaración relativa a las ciudades de Ceuta y Melilla que mantenía el régimen de exención de visado para el pequeño tráfico fronterizo entre los dos enclaves españoles y las provincias de Tetuán y Nador. Los dirigentes populares siempre han soñado con la idea de que un Gobierno de España pusiera fin a esta situación excepcional, pero ha sido solo ahora, en plena convulsión por los vetos impuestos por Rabat en la frontera, cuando esta aspiración ha adquirido categoría de declaración pública.

Corría octubre de 2016 cuando el por entonces delegado del Gobierno, Nicolás Fernández Cucurull, proponía “reconsiderar” la norma que permite la entrada a Ceuta sin visado de los marroquíes afincados en la región vecina. Fernández Cucurull eligió como tribuna la que le proporcionaba el acto de celebración del Día del Pilar en la Comandancia de la Guardia Civil. El delegado planteaba esta medida como una manera de frenar lo que calificó como “exponencial crecimiento de la población” que había experimentado la provincia de Tetuán al reclamo del denominado “comercio atípico”. “La excepción al tratado de Schengen utiliza literalmente la expresión ‘en materia de pequeño tráfico fronterizo’, expresión que podía describir la situación en aquel momento temporal, difícilmente puede ser aplicable a la situación de hoy día”, subrayó el entonces representante de la Administración Central en Ceuta.

La sugerencia de Fernández Cucurull fue recogida inmediatamente por Vivas. “Hace falta analizar los datos objetivos, que creo que existen, acerca de cómo ha crecido la población en Tetuán y como ha aumentado la presión desde el punto de vista del paso fronterizo”, aseguraba el presidente, aunque entonces subrayaba que la propuesta del delegado no tendría que suponer, necesariamente, la eliminación de la excepción a Schengen.

La decisión de Marruecos de dar la puntilla al “comercio atípico” ha acabado con la contención del discurso de Vivas, que ya sin ambages aboga por que se exija a todos los marroquíes, con independencia de su lugar de residencia, el visado para entrar en Ceuta. Y ello aunque, precisamente debido al fin del tráfico de mercancías por la frontera, el número de personas establecidas en la provincia de Tetuán haya comenzado a experimentar una tendencia a la baja. Quienes, procedentes de otros territorios del país, se registraron como residentes en Tetuán ya no encuentran aliciente para permanecer en la provincia. Con el fin del porteo ya no hallan motivo alguno para no retornar a sus casas.

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