Frontera

Ciudad y Delegación barajan la posibilidad

¿Un nuevo paso de mercancías es la solución?

Porteadores en el paso de El Tarajal II (C.A.)
photo_cameraPorteadores en el paso de El Tarajal II (C.A.)

Cuando apenas faltan muy pocas fechas para el cierre del año, Ceuta, y sobre todo su comercio y su tejido empresarial, se enfrente a una de las mayores crisis que ha vivido en los últimos años debido a los problemas derivados de la frontera El Tarajal, unas instalaciones obsoletas ubicadas sobre unas infraestructuras caducas y con difícil solución, sobre todo si, además de los problemas, no existe voluntad para habilitar soluciones.

Desde principio de año, los comerciantes, sobre todo los ubicados en los cuatro polígonos que conforman el de El Tarajal, han visto como al día de hoy sus negocios han ido a menos y no son, ni tan siquiera, la sombra de lo que fueron en otrora. Se hablan de caídas de ventas que superan, incluso, más del cincuenta por ciento y todo, según han reiterado hasta la saciedad los empresarios, por culpa del bulto ilegal. Ese al que todos señalan pero al que nadie pone solución.

La situación se ha ido tornando cada vez más complicada y como si fuese una mancha de fuel, se ha ido extendiendo más y más, generando un problema que en estos momentos afecta ya a todo el comercio de la ciudad.

Tal es el problema existente con el fraude y el bulto ilegal, que el presidente de la Ciudad, Juan Vivas, ha pedido en la última reunión mantenida con el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, que la Agencia Tributaria dote de más personal a la oficina de Ceuta y que se incremente la presión sobre los defraudadores. También ha contemplado una partida de 400.000 euros para luchar contra este mal.

Muy a su pesar, el presidente no ha tenido más remedio que cambiar discurso y de estrategia. Vivas ha reconocido que las infraestructuras aduaneras llevan años sin recibir una mejora y, además, que existe un fraude muy grande por parte de algunos empresarios en cuanto a la valoración de las mercancías. Las respuestas puestas encima de la mesa así lo demuestran. Primero el PP ha hecho una enmienda a los Presupuestos para destinar casi cuatro millones de euros para anticipar la implantación de la frontera inteligente y colaborar con la Administración General del Estado en el refuerzo de medios humanos y tecnológicos para mejorar la fluidez del tránsito de vehículos y personas por la frontera. Que no es otra cosa que meter a la Ciudad en un jardín que no le corresponde. También ha anunciado la puesta en marcha de un Registro de Importadores y un Observatorio del Comercio.

El presidente ha repetido hasta la saciedad que el empresario que haga las cosas bien no tiene por qué tener problemas. Faltaría más por favor. Pero realmente de quién depende el problema de la infravaloración de la mercancía. ¿Es que no existen mecanismos para detectarla? ¿Cómo es posible que se hable con total libertad de que existen en Ceuta empresarios que cuentan nada más que con una nave,  y sin personal ninguno facturan cantidades desorbitadas? ¿Qué es lo que verdaderamente está pasando?

Si Ceuta no fuese tan rentable, los empresarios no traerían las mercancías hasta la ciudad, utilizarían otras vías para llegar al país vecino. Pero los derechos arancelarios y el IVA de Marruecos hacen que Ceuta sea un atractivo, y si encima, como ya se empieza reconocer, existe mucha relajación en los controles, miel sobre hojuelas. Solo baste con un ejemplo. El bulto se ha terminado pagando antes del parón navideño del porteo a cien euros, lo que provoca que sean miles las personas que se trasladen a nuestra ciudad, bien a pie o en vehículos, para dedicarse al porteo, que es un negocio que España no controla y que está a merced de los caprichos de las autoridades marroquíes.

A raíz de ello llegan los colapsos de esas infraestructuras caducas con las que cuenta la ciudad. La Nacional 352 es una vía insuficiente para poder acoger el volumen de tráfico que genera la actividad del comercio atípico, como se conoce en Ceuta, o de subsistencia como se conoce en Marruecos. Términos utilizados por ambos países para dar carta de naturaleza a esta actividad.

Pero lo sorprendente es que se esté hablando de la apertura de un nuevo paso de mercancías con Marruecos. Tanto Delegación del Gobierno como la Ciudad parecen que están de acuerdo en ello, aunque la pregunta se viene a la mente de seguida. ¿Es esa la solución al problema? ¿No sería mejor acabar antes con los problemas derivados del fraude? ¿No sería mejor estudiar los motivos por los que el pase del bulto se llega a pagar a cien euros y quien está detrás de todo ello? ¿No sería mejor erradicar la venta de tiques que entrega Delegación a los porteadores? ¿No sería primero intentar controlar los vehículos?

Sea como fuere parece que después de llevar ya muchos meses en una situación caótica, los inquilinos de los inmuebles de la Gran Vía y de la Plaza de los Reyes empiezan a darse cuenta de la realidad y, al menos, se plantean que algo hay que hacer para solucionar un problema que afecta a todo el comercio de Ceuta.

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