Frontera

Objetivo: recomponer la relación bilateral

Rabat: el primer destino del mejor "negociador" del Gobierno de Sánchez, el ministro Albares

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photo_camera El ministro de Exteriores y el presidente del Gobierno (REDACCIÓN)
España solo espera un guiño de Marruecos para anuncair el viaje que, según algunas fuentes, es inminente. 

Marruecos blinda su zona con un nuevo vallado de hierro que disuada a los inmigrantes de acercarse a la frontera con Ceuta para saltarla. Tiene que volver a justificar el dinero que le llega tanto de España como de la Unión Europea. 

El pasado 19 de mayo, el Consejo de Ministros de España aprobaba otros 30 millones para seguir financiando el "tapón" de la inmigración ilegal que quiere alcanzar Europa a través de nuestros vecinos. No era la primera cantidad finalista para Marruecos. Anteriormente, hubo otros 32 millones aprobados por el Ministerio del interior en 2019 (una ayuda de cooperación policial internacional para contribuir a la financiación del despliegue de las autoridades marroquíes en actividades de lucha contra la inmigración irregular, el tráfico de inmigrantes y la trata de seres humanos), que tuvieron que ser desbloqueados en enero del 2021, además de otros 24 millones destinados a proyectos específicos que provienen de la UE. En total, la nada despreciable suma de 86 millones de euros. 

Estos últimos 24.570.399,15 euros se destinaron a la adquisición de cámaras térmicas con posicionador y visores de visión nocturna (10 millones de euros acordados el 26 de febrero de 2021), a vehículos 4×4 (casi 14 millones el 19 de enero de 2021) y a la instalación y formación de equipos de telecomunicaciones náuticas (48.400 euros el 28 de septiembre de 2020). Los vehículos 4×4 y las cámaras térmicas fueron financiados a través del Fondo fiduciario de la Unión Europea para el Norte de África, en el marco del llamado Apoyo a la gestión integrada de fronteras y de la migración en Marruecos. Hay que justificar los fondos. 

Pero claro, nada sale del todo perfecto, a los marroquíes el "ánimo" se les bajó cuando Ghali, líder polisario y de lo que culparon a González Laya, fue acogido enfermo en España. El país vecino tomó buena nota de lo que califíco como una traición y una preferencia española por el gas natural de Argelia frente al reconocimiento de la labor de seguridad de Marruecos en materia migratoria. El resultado, pues ya lo conocen. 

Marruecos siempre ha presumido de su gestión en este ámbito al otro lado de la valla, pese a las últimas críticas recibidas por "abrir puertas" el pasado 17 y 18 de mayo de 2021, cuando ilegalmente permitió el paso de unas 12.000 personas a Ceuta de todas las edades, la mayoría magrebíes. 

Otra partida fue la que la Comisión Europea otorgó a la Secretaría general de la FIIAPP (La Fundación Internacional y para Iberoamérica de Administración y Políticas Públicas), un total de 44 millones de euros para invertir entre el 17 de abril de 2019 y el 17 de abril de 2022 en "mitigar las vulnerabilidades asociadas a la lucha contra la migración irregular". Este suministro europeo plantea el objetivo de "fortalecer las capacidades operativas de las instituciones marroquíes en la gestión integrada de fronteras de acuerdo con el enfoque humanitario de la SNIA  (Estrategia Nacional de Inmigración y Asilo, por sus siglas en francés) en Marruecos". 

Desde 2017 el Reino de Marruecos lidera diferentes planes para combatir la inmigración ilegal ya que ha conseguido frustrar más de 14.000 intentos de emigrar, ha desmantelado 5.000 redes de contrabando y ha logrado rescatar a más de 80.500 migrantes en el mar, según los datos ofrecidos por el Ministerio marroquí de Exteriores. 

El próximo mes de octubre se iniciará un nuevo proyecto en el cual se traspasará 12.000 metros cúbicos de arena a lo largo del espigón de Ceuta, de manera que el agua pueda sumergir toda la barrera hasta los puntos donde se encuentra la Guardia Civil. Este proyecto contradeciría lo anteriormente anunciado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre su intención de retirar el espigón de la valla fronteriza después de que las hojas hubiesen herido a los inmigrantes en su intento de pasar la frontera.

Desde el Ministerio de Exteriores marroquí afirman que la postura europea en la cuestión de lo acontecido el pasado mes de mayo “contradice el historial ejemplar de Marruecos en materia de cooperación en el campo de la migración de la Unión Europea”. 

En cualquier caso, lo importante ahora es restaurar las relaciones diplomáticas, tras la destitución de Arancha González Laya. Fuentes marroquíes apuntan a que tras ese paso harían falta pocos más para conseguirlo. España lo sabe y, por eso, prepara un inminente visita del ministro de Exteriores al país vecino. Será en el momento del primer guiño marroquí. Las relaciones bilaterales están rotas, pero rehacerlas no parece tan complicado con los gestos cordiales que por ambos lados podríamos ver a partir de ahora. 

El ministro Albares es considerado un gran negociador y muy leal a sus principios, pisa fuerte y conoce el terreno. Sánchez ha elegido al mejor para la misión de reengancharnos a la vieja amistad del vecino, a que los pasos por las fronteras fluyan como deben, a que se celebren las Reuniones de Alto Nivel: en definitiva, a establecer ese marco o zona de prosperidad entre ambos países de la que tanto se habla. La visita a Rabat parece que es inminente y, sin duda, tendrá que ser el primer viaje al exterior del nuevo canciller, todo un detalle que en otras ocasiones, mal asunto, no se ha tenido en cuenta. 

 

 

                  

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