Control fronterizo

Imprescindibles en la sombra: así refuerza la seguridad privada el control fronterizo en el Tarajal

Eulen, seguridad privada en la Frontera

Apoyan a Policía Nacional y Guardia Civil, canalizan el paso, hablan dariya y responden en emergencias. Así trabajan los vigilantes privados en la frontera del Tarajal

No llevan uniforme ni pistola, pero sin ellos el Tarajal se bloquearía. Son los vigilantes privados que, lejos de los focos, garantizan que la frontera más transitada entre Europa y África funcione cada día

No llevan uniforme de Policía Nacional ni pistola reglamentaria. Pero sin ellos, el funcionamiento diario de la frontera terrestre más transitada entre Europa y África se resentiría. La seguridad privada, en coordinación directa con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FFCCSE), se ha convertido en una pieza clave e insustituible en el engranaje de control del Tarajal.

Lo dice con claridad Pablo Gómez, jefe de Fronteras de la Policía Nacional en Ceuta: “Los vigilantes privados son uno más aquí. Sin su trabajo sería inviable controlar el flujo de personas y vehículos como se hace ahora”.

Filtrar para que otros puedan identificar

Mientras la Policía Nacional se centra en el control documental —verificación de pasaportes, alertas, detenciones, órdenes judiciales, sistemas SIRENE— la seguridad privada se encarga de ordenar el paso físico:

  • Regular el tránsito de vehículos por sus carriles correspondientes.
  • Controlar que las personas accedan correctamente a los filtros.
  • Canalizar el flujo hacia las cabinas.
  • Evitar desorden, cuellos de botella o accesos indebidos.

“El policía no está para mover coches ni gestionar colas humanas. Está para comprobar identidades, alertas, documentación. La parte física la cubre la seguridad privada, y lo hace muy bien”, subraya Gómez.

Formación, disciplina y compromiso

Los vigilantes que prestan servicio en el Tarajal lo hacen bajo contrato público, en un sistema de colaboración que se renueva anualmente y que, según el jefe de frontera, “debería mantenerse siempre”.

“Son chavales disciplinados, atentos, muy responsables. Tú les das una pauta y la ejecutan perfectamente. Y lo hacen con compromiso y respeto”, explica.

El número de efectivos varía en función de la afluencia y del mes, pero la media diaria ronda los seis vigilantes, coordinados con Policía Nacional Guardia Civil.

También son intérpretes: un valor añadido en dariya

Una de las ventajas menos conocidas de este personal es su perfil multicultural y lingüístico. Muchos vigilantes son de origen marroquí y dominan el dariya, el árabe dialectal que se habla en la región.

"Eso nos ayuda mucho. En situaciones humanitarias, cuando alguien se encuentra mal, o en casos donde no entienden bien qué documento tienen que presentar, actuamos con su ayuda. Son nuestros intérpretes improvisados, y eso es impagable", destaca Gómez.

Cuando la coordinación se convierte en eficacia

La comunicación entre cuerpos es constante. En momentos de alta presiónpicos de la OPE, incidencias graves, o colapsos en el lado marroquí—, los vigilantes actúan como pivotes operativos, en contacto directo con los mandos.

“Si necesitamos que bajen 20 vehículos desde el embolsamiento, avisamos. Si hace falta parar el flujo por saturación en Marruecos, lo hacen. Si hay una incidencia en el carril de salida, están los primeros. Y todo eso lo gestionan ellos, liberándonos para centrarnos en lo nuestro”, afirma el inspector-jefe de Fronteras de Ceuta.

Un engranaje invisible

Pero nada funcionaría sin un equipo invisible y bien engrasado. La Policía Nacional controla la documentación. La seguridad privada —"imprescindible", insiste Gómez— regula el flujo de personas y vehículos. AMGEVICESA coordina el embolsamiento: ese espacio al que todos los vehículos deben subir antes de dirigirse al paso. Allí se ordena el tránsito, se evitan colapsos y se decide cuándo dejar pasar y cuándo detener el flujo.

El embolsamiento ha salvado Ceuta. Antes las colas llegaban hasta el centro. Ahora, aunque esté vacío, todo el mundo tiene que subir, y eso da calidad al control y al tráfico urbano

Más que apoyo: parte del sistema

No se trata de personal auxiliar, sino de una pieza integrada en el modelo de seguridad fronteriza que Ceuta ha desarrollado en los últimos años. Un modelo que combina medios humanos, tecnología y capacidad anticipatoria.

Y es que, en palabras del propio Pablo Gómez: “Sin la seguridad privada, la frontera no funcionaría con la precisión que exige el puesto más caliente del sur de Europa”.