La delegada del Gobierno reafirma la aplicación estricta de la ley tras los incidentes en el CETI de Ceuta

Inmigrantes en el CETI de Ceuta / Archivo
Cristina Pérez ha condenado la agresión ocurrida en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), calificándola como una amenaza grave a la convivencia y la integridad del personal

La agresión a cinco personas en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) por parte de un interno, un joven de unos 20 años originario de Guinea-Conakry, ha destapado la presión que sufre el centro en los últimos meses.  

Cristina Pérez, delegada del Gobierno en Ceuta, ha manifestado que cualquier agresión debe ser tratada como una grave amenaza a la convivencia y a la integridad de los profesionales que trabajan en el centro. “Es una puesta en peligro de la convivencia y del buen hacer de los profesionales del CETI”.  

Por ello, ha trasladado su “total apoyo a todos y cada uno de los vigilantes que sufrieron la agresión, así como a los que no la han sufrido pero trabajan allí y están en continua tensión, y al personal de cocina que igualmente se vio ninguneado y agredido por este señor”, ha señalado la delegada del Gobierno en Ceuta.  

El agresor, que fue detenido de inmediato por la Policía Nacional, pasará en la jornada de hoy a disposición judicial, según ha señalado Pérez. Además, ha insistido en que se adoptarán “las medidas que el juez o jueza determine y, con carácter interno, las que el régimen del CETI establezca”.  

Pérez también ha destacado que en estos casos se debe garantizar la “aplicación de la ley, como no puede ser de otra manera, y el apoyo total a las personas agredidas, que están haciendo su trabajo y en ningún caso deben ver menoscabada su integridad por actuaciones como las de este joven”, concluía la delegada.