Inmigración

¿Estamos ante el fin de las entradas masivas de migrantes?

En la imagen de la izquierda migrantes encaramados a las concertinas de la valla. A la derecha los nuevos trabajos en el vallado fronterizo (MONTAJE)
photo_cameraEn la imagen de la izquierda migrantes encaramados a las concertinas de la valla. A la derecha los nuevos trabajos en el vallado fronterizo (MONTAJE)

Un año sin saltos a una valla que se está reforzando y que crecerá hasta los 10 metros. 

En agosto de 2019 nos despertábamos con la noticia de que un grupo de 200 migrantes habían intentado acceder a Ceuta desde Marruecos por Benzú, 153 lo conseguían.

La ciudad llevaba justo un año sin tener entradas masivas. Las últimas se habían producido durante el verano de 2018, dos entradas que se caracterizaron por la violencia empleada por parte de los migrantes que actuaron como nunca lo habían hecho, atacando a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con garfios, palos, pinchos y lanzando ácido y cal viva.

600 saltaron la valla en julio  y 116 lo hicieron en agosto. Estos últimos fueron expulsados a Marruecos al día siguiente aplicando un Tratado de 1992, solo utilizado una vez en sus 13 años en vigor, que contempla la expulsión en menos de 10 días de los ciudadanos de terceros países que entraran ilegalmente en España, máxime si lo hacen de manera violenta.

A lo largo de 2020, de momento, no se ha registrado ninguna entrada masiva. Por mar la llegada de migrantes también está siendo menor que otros años aunque el goteo de personas que huyen de su país y desean empezar una vida nueva en Europa es constante.

Sin embargo, los migrantes que deseen franquear el vallado que separa Ceuta y Marruecos cada vez lo van a tener más difícil debido a la colocación de la nueva valla fronteriza que se está instalando, menos lesiva y de 10 metros de altura.

Las famosas concertinas están desapareciendo, en su lugar la valla queda coronada por grandes cilindros metálicos lisos.

Ya se han colocado dos piezas de aproximadamente 2,5 metros de anchura cada una en el entorno de Finca Berrocal, por donde se han producido durante los últimos años varias de las entradas masivas.

Las piezas están ubicadas en un sector en el que también se han instalado los ‘peines invertidos’ que han reemplazado a las concertinas, con la intención de que las nuevas barreras sean «menos lesivas» y «más efectivas».

Cada elemento incluye barrotes verticales en su parte inferior y chapas sin malla en medio para complicar su trepado. Los cuatro metros superiores están formados por otra parte enrejada y un cilindro metálico liso de aproximadamente medio metro de diámetro que remata la estructura, que se alza hasta los diez metros de altura.

Los trabajos comenzaron a principios de diciembre y tienen un plazo de realización de 10 meses.

 

Ocupación mínima en el CETI

El Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes presenta una ocupación muy por debajo de su capacidad máxima. En estos momentos el Centro acoge a unos 400 migrantes, la mitad de ellos argelinos.

Hace mucho tiempo que el CETI no está tan libre de migrantes y es que las entradas se han reducido mucho. DEsde que finalizó el estado de alarma la Dirección ha programado un par de salidas de migrantes a la península. Grupos formados por unas 30 personas que comenzarán una nueva vida en ONG de Andalucía, principalmente. 

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