El mar que no perdona: 21 vidas truncadas en la frontera de Ceuta
El drama migratorio se cobra otra vida en Ceuta. Un joven magrebí muere ahogado intentando alcanzar la costa a nado
El último cuerpo apareció en la Playa del Desnarigado. Ya son 21 en lo que va de año
Las cifras son frías. No lloran, no gritan, no tienen rostro. Pero detrás de cada número hay una historia que no se contará. Una vida que se apagó en la oscuridad, intentando cruzar a nado desde Castillejos hasta las playas de Ceuta, esquivando las patrulleras de la Gendarmería marroquí y de la Guardia Civil.
El último cuerpo apareció ayer por la mañana en la Playa del Desnarigado. Era joven, de aspecto magrebí. Llevaba traje de neopreno y aletas. Nadie sabe su nombre. Nadie conoce su edad. Solo que el mar lo venció. Que su sueño europeo acabó en silencio, como tantos otros.
Con él, ya son 21 cadáveres en lo que va de año. El mismo número que en todo 2024. Cuatro solo en este mes. Cuatro historias que no tendrán espacio en TikTok, ni en los vídeos que celebran los que lo consiguen.
Porque este drama no cesa. Y Ceuta sigue siendo testigo.
Las redes sociales y las mafias alimentan el espejismo. Prometen una travesía épica, una llegada triunfal. Pero no cuentan la cara amarga: la de los que no lo logran. Los que mueren sin nombre, sin historia, sin despedida.
Los que acaban en una lápida anónima en el cementerio de Sidi Embarek. Y ya son muchos.
Mientras el mar sigue devolviendo cuerpos, la frontera sigue sin respuestas.